Crónicas de Rio – Se vende amor caro y barato
“Copacabana es famoso por su vida nocturna, los show de mujeres y burdeles”, me dijo el taxista quien me llevaba al hotel. No sé qué cara me vio, yo ni le había preguntado sobre el tema. “Y éste es un sector muy popular por sus trasvestis”, me comentó, señalando con firmeza. Insisto, no sé qué cara me vio.
Lo que les puedo dar fe es que durante mi primera noche en Copacabana, la cual siento duró siglos, caminé por toda Avenida Atlántica. Y sí, después de las 11 de la noche, la luna comenzó a hacer de las suyas. Conocí tres niveles de posibles acompañantes para turistas masculinos, cada uno con sus virtudes y peligros. Eso sí, todos con un precio nuy caro, y no estrictamente monetario.
Nivel LUXURY: En la discoteca HELP, la cola para entrar era larguísima y hecha solamente por mujeres, todas guapísimas. Parecían supermodelos. Vestidos brillantes, peinados elaborados, casi dos metros de altura. “Debe haber muy buen ambiente ahí adentro”, pensé. Pero me llamó la atención que en el restaurante de al lado, chicas de ese mismo estilo cenaban en pareja con hombres adultos, quienes aunque lucían muy bien vestidos, parecían sus papás. “Oh, son las acompañantes de lujo”, capté. "Y son carísimas", me afirmó un vendedor de collares que pasaba por ahí.
Nivel MEDIOCAMPISTAS: En el nivel medio coloco a las bailarinas y jovencitas de los bares. Digo bares porque aunque en mi tierra les llaman barra-show, en estos lugares también entraban mujeres a tomarse un par de bebidas. De este nivel lo más rescatable son los porteros de los lugares, personajes coloridos de quienes contaré en un próximo post.
Nivel ¡QUÉ BAJO HE CAÍDO!: Entre los carros parqueados en la avenida, ellas salen cuales muertos vivientes en película de zombis. Se mantienen en la oscuridad y se esconden de la policía. A contraluz, muestran una silueta de curvas perfectas. Pero de cerca, que los dioses libren de la maldición. Ojos y boca torcidas, cicatrices y pocos dientes. Sus caras son de crackheads y se les lee en la frente ¿QUIERES SIDA?. Y por ahí se cuelan algunos trasvestis. Pero eso no detiene a las Minivan y Land Cruiser que las pasan recogiendo durante toda la noche y madrugada. El joven que llegó a pie y se llevó a una en bus público, mis respetos companheiro. Lo que me gustó, es que fueron las más cariñosas. De estas, me gané en mi caminata como veinte frases de “adiós lindo”. La mitad provenientes de boca femenina.
Comentarios
Pero en lo personal, creo que el Amor es lo unico que no se compra, el sexo es el producto mas solicitado y que a pesar de las crisis que van y vienen, se sigue comerciando al por mayor.
Me encantan tus relatos, lo imagino todo, cada detalle :) y a de ser interesante toparse con esos lugares.
Saludos!
Puede decirse que sos un buen socialité. Lo unico que no sé si encaja en la definicion jajaja.
Gracias por compartir esas experiencias.
¿Que se siente que varias mujeres te digan eso????
las chicas están guardadas en los departamentos privados o cabarets...
y sí, es increíble la clientela que hay, enseguida los levantan!
Hikaru: Digamos que los restantes "hola lindo", vineron de bocas no identificadas. Gracias, un abrazo.
David Samayoa: Nivel alto... perfil alto compañero. Gracias.
Pedro: No soy buen socialté amigo. Tal vez soy un aprendiz o un ejecutivo junior de socialité... Ahora, que las mujeres de digan "hola lindo", se siente chilero. Que los trasvestis... dan ganas de huir corriendo. Saludos.
Reneé: Hola vos. Pues yo hice larga la noche, no me quedaba de otra, vos me entendés. Esa madrugada regresé al hotel como a las 4 de la mañana... y me levanté 3 horas después. Abrazo.
Prado: Podría trabajar para la revista "¿Por qué fuiste ahí?". No, es broma. Gracias Julio. Ahí se va haciendo la lucha.
Abrazo
Leon: Así lo es. Tan abierto el rollo. Pero da miedo, smells like teen sida. Saludos.