jueves, 15 de octubre de 2009

Crónicas de Río: Las tres playas


No se debe creer todo lo que se lee. ¿Y lo que se ve en las postales turísticas? La Playa de Copacabana es famosa por muchos detalles. Yo conocí tres de sus tantas facetas.

1. El relax. Tenía solamente media hora para conocer esta playa. Fue nuestro primer encuentro. Toqué la arena pálida, sentí la brisa, disfruté el paisaje de montañas y edificios. Pero, ¿y las mujeres que siempre he visto en la televisión y en revistas? Esas clones de Gisele Bündchen tomando el sol en diminutos bikinis, corriendo a saltitos con sus amigas, saliendo de manera lenta del mar exprimiéndose la melen mojada… ¿Dónde estaban? Los únicos seres vivos cercanos era un grupo de pájaros en pleno relax. “Ayer llovió todo el día y hoy es viernes, así que o les dio pereza venir o están trabajando y estudiando”, me comentó el salvavidas. Tendría que esperar un día más para ver a las brasileñas en la playa. Antes de irme llegaron dos grupos pequeños de mujeres a acostarse en la arena. No eran los clones bundcheniezcos que buscaba, pero estaban guapas. Le hablé al primer grupo, les conté que era turista y que me estaba encantando el lugar, ellas sonrieron. Les pedí permiso para tomarles una fotografía, me dijeron “no”. Tal vez estaban tímidas porque las acompañaba un señor. Pasé al segundo grupo, cuya respuesta fue otro rotundo “no”. Regresé con los pajaritos, ellos sí me modelaron, todos unos profesionales.

2. Nocturna. Mi segunda y última noche en Copacabana. El plan era ir a cenar con el grupo del taller por el cual visité este lugar. Tenía 35 minutos para matar antes de la salida. Decidí visitar la playa, esta vez me llevé el celular con el nuevo disco de Pearl Jam, el cual no había podido escuchar tranquilo. Pasé al lado de un partido de niños de fútbol playero nocturno (¿quién de estos jugará en Europa dentro de 10 años?) y del final de un entrenamiento de volibol de arena femenino. Los reflectores alumbraban el mar de tal manera, que el agua tomaba el color celeste y la espuma brillaba. Sentado en la arena escuché todas las canciones del Backspacer… buenísimas, con todo y el espectáculo que el mar me regaló. Amongst the waves, Force of Nature, Unthought known, Just breath… rolonas de oceano. Pensaba que era un desperdicio el que no hubiera gente bañándose en el mar y decidí meterme. Tiré mis zapatos y calcetines, recogí el pantalón y entré. Enseguida grité. El agua estaba helada. Por eso nadie ingresa al mar, por miedo a hipotermia. Ahora entiendo.

3. Express. En 15 minutos el bus del hotel me iría a dejar al aeropuerto. No podía darme el lujo de pagar $50 de taxi. Era sábado, así que corrí a la playa a verificar si las agencias de viajes dicen la verdad o mienten. Tomé nota y la dinámica que descubrí es esta: las brasileñas llegan a la playa con la prioridad de broncearse. No se meten al mar. Muchas nalgudas, muchas con tangas. No juegan volibol o fut, la verdad casi ni se mueven, solo para darse vuelta y seguirse bronceando. Y sí son guapas, y sí me encantaron, y sí hubiera deseado quedarme más tiempo, pero tuve que correr de regreso al hotel. El bus me esperaba. De eso a nada... el "eso" no se ve tan mal.

12 comentarios:

gretel dijo...

como siempre, tus crónicas me ponen en el lugar y momento en que estuviste.
no me imaginaba frío el mar brasileño!!!

LuisRo (P*!!!) dijo...

Magnifica llegada a la tierra de los tostados! o tostadas en este caso.
Me imagino que lo mejor fue la velada a la orilla de la playa, esa mi amigo es una nueva postal que nadie más va a tener, solamente vos.

Viajero... a ver que otras historias nos llegarás a contar

Pedro Alejandro dijo...

¿Como le haces?
¿Vas y le hablas a unas brasileñas para luego pedirles una foto?
y despues ¿vas y te vas a otro grupo de brasileñas?

Estimado amigo:
Ahora soy yo quien te admira. Yo no me hubiera animado a hacer esas cosas.

Te felicito por esas experiencias viajeras.

Le Socialité.

DIANA dijo...

QUe rico relato!
de verdad que suertudo eres ..jeje!
bien por ti!

Besos!

David Lepe dijo...

gretel: Gracias por tu lectura y comentario. Yo tampoco me la imaginaba fría. Un abrazo.

LuisRo: Esa postal es mía... así es. Postal Express, pero que jodidos. Gracias Pato, ahí van a venir otra crónicas.

Pedro: Pues me puse huevudo amigo, y les hablé. Se portaron normal, educadas. Pero NO FOTO. Ni modo. Gracias amigo.

DIANA: Sí Diana, tuve mucha suerte. Había que aprovechar. Un abrazo.

Lucybel dijo...

jajajajajaja

Lo tuyo me recordó un evento "parecido".

- La primera vez que fui a Santiago de Chile. Ya antes había devorado rock chileno y novelas del grande Fuguet como enajenada so... tenía mucho de Chile metido bajo la piel y unas ganas locas de conocer el tan mentado río Mapocho. Con esto en mente le dije a mi amigo en Chile: Por fa... llevame al Mapocho..; la cara que puso DEBIÓ ADVERTIRME sobre lo sobredimensionada que tenía la imagen de tal río en mi mente pero NO, ni así me desanime... minutos más tarde estaba parada al lado de un río (rio?) que era una ligerísima línea de agua café surcada por... asfalto :S

Bueno... presumo que los que sacan fotografías, narran cuentos, componen canciones referentes a la tierra que los vió nacer la miran CON OJOS DE AMOR.

A propósito... date una vuelta por Bolivia, específicamente por la mítica y mágica La Paz de topografía inimaginable (casitas colgando de las montañas, escarpadas calles: coloniales, casi imposibles).

Ah... a que te preguntas: Será así o es solo producto de su amor por La Paz ;)

Saludos!

Leon dijo...

He ahí lo malo de guiarnos por estereotipos. Nadie me lo cree, que en este tipo de viajes casi no se conoce nada, aparte de las paredes de los hoteles en donde lo tienen metido a uno. Aún así, se le felicita señor, por su arrojada búsqueda por el mito de la belleza brasileña. Otros le han precedido en tales empresas, entre ellos Ponce De León. Yo, cuando estuve en Sao Paulo disfrute a la ciudad y a sus mujeres, sublimes, bellas, casi perfectas. Sólo las de París habría de quitarles el trono. Ni siquiera las suecas.

rOo RAMONE dijo...

Nocturna e hipotermia//

el Kontra dijo...

buena onda David, ya me imagino que esa zambullida al agua ha de haber estado jodidais, pero te vio algún brazuka? Si te vieron seguro cachan automáticamente que sos turista.

Excelente momento para escuchar a Pearl Jam.

Saludos!

David Lepe dijo...

Lucybel: Que graciosa tu historia del Mapocho... pues tu idea de Bolivia me parece increíble, esos paisajes me encantan desde siempre. Gracias.

Leon: Mujeres de París... ni lo quiero imaginar. Gracias por tu comentario amigo.

rOo RAMONE: Así es.

el Kontra: Vieras que no me resultó fácil sacar los flashazos cual paparazzi... no pude. Y sí, fue un momento único para escuchar el disco. Gracias.

paola guillen dijo...

me imagino q esperabamos q la chicas se comportaran diferente lol....

pero yo se el secretoo.. shhhhh...
te falto la una camara pero de video y un tu gafete de E!

saludos,

David Lepe dijo...

Paola: Con ese gafete de E!, hasta topless me hubieran hecho. Wow. La verdad, sí. Yo acostumbrado a tomarle fotos a modelos, edecanes o artistas. O a mis amigos quienes obligo a modelar. Pero esta vez, el rechazo llegó. Un abrazo.