miércoles, 11 de febrero de 2009

La música nos sana de las tristezas



Fue mi primera noche en Detroit. Necesitaba un trago, lo que fuera. Recordé haber leído que en el sótano del hotel había un bar donde músicos hacían sesiones improvisadas. Sunday Jammin’ Sessions se llamaba. Bajé. En la puerta del lugar, me dio la bienvenida un maniquí parecido a una integrante de tribu africana. Las paredes estaban llenas de pinturas del mismo estilo.

El bar en penumbra. Apenas unos focos rojos lograban iluminar ciertos puntos. Me senté en la barra e intenté pedir un trago algo raro que estaba en la pizarra. No me entendió el bartender y me dio un Long Island. Órale, lo que sea.

Llegó un señor ya grande, afroamericano, con su guitarra. Parecía que todos lo estaban esperando. Conectó su hacha y comenzó a tocar al estilo Hendrix. Un joven se unió con un beat de funk en la batería. Algunos comenzaron a bailar, otros a movernos en nuestro lugar. Luego se incorporó un guitarrista de piel blanca, vestido a lo grunge noventero y tocó como segunda guitarra.

Muchos tomaban el micrófono y cantaban cualquier canción, que con ese ritmo sonaban todas impactantes. Me gustó más Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band en funk y unas letras del bartender que decían algo como “Sunshine, why you left me today”, al estilo blues. Fantástico.

Llevaron pizza y regalaron a cada uno un pedazo, otro invitó a un tequila a todos a las 11 horas y el bartender a media noche. Todos platicamos con todos, disfrutamos de esa terapia tan especial como es la música. Y por un momento me sentí hasta como poseído al estar moviendo la cabeza, los brazos, las piernas, al ritmo del jammin'. Por esa noche, todos ahí nos sanamos de las tristezas y preocupaciones.

5 comentarios:

el Kontra dijo...

Que de ahuevo aguafiestas, concuerdo mano, la musik es la mejor terapia, y así heme aquí también curandome con esas canciones que te devuelven el aliento y las ganas. Saludos broder.

André dijo...

Qué buena experiencia vos. Suena como mi clase de ambiente.

El Aguafiestas dijo...

el Kontra: Gracias vos. Vaya que me entendés. Te juro que me sentí tan limpio y liberado. Llegué con mucho peso, pero después de esa noche, ya no cargaba tantas penas.

André: Conociéndote, a vos te hubiera encantado ese lugar. Porque yo solo me movía en el bar y somataba la mesa con el ritmo. Vos hubieras estado enfrente bailando con todas las negritas. Un abrazo.

Shoplifter-Davide dijo...

Ya me imagino lo bueno que ha de haber estado ese jam session, suertudote.

La Ceci dijo...

me emocioné, que chilero. yo quiero...