¿Y quién putas soy yo para querer salvarte?

Para que se realice una ayuda, es esencial contar con dos partes: quien desea dar esa ayuda y quien decida recibir tal. Con uno que falle, la ecuación se viene al suelo. Claro, existen las ayudas a medias, pero esas son iguales a los creyentes tibios, esos que Dios vomita rico en Apocalipsis.
Cuando puedo, yo ayudo y me gusta. Lo intento hacer con las herramientas que utilizan mis amigos para ayudarme: escuchar, un buen consejo (si hay), risas, música, repasar posibles salidas, lecturas, películas y anécdotas. Trato de no insistir.
Pero, ¿y qué sucede cuando una ayuda se convierte en codependencia? ¿O cuando el motor que levanta esta ayuda es una inseguridad, una búsqueda de aceptación o una culpa? A estas tres algunas personas las relacionan con Amor (yo no estoy de acuerdo). Y el tocar fondo cuando no solo se busca ayudar, sino se quiere salvar a esa persona. "Yo te salvaré", piensan (pensamos) muchos.
Entonces, tales conclusiones hacen preguntarme ¿y quién putas soy yo para querer salvarte?... Mejor aún ¿y quién chingados sos para no querer mi ayuda?
**
Te encontré ya muy tarde
Estabas muy lejos de la orilla
Las fuertes olas te llevaron
No sé cuándo ni por qué
Estás muy lejos
Esta vez no te puedo salvar
Y no nadas
No respiras
No te mueves
No abres los ojos
Dejas que te gane el viento
No gritas
No pides ayuda
No lloras
No me ves, estoy acá
Te ahogas
Estás muy lejos
Esta vez no te quiero salvar
Comentarios
Si te sirve,
Alejandra Pizarnik escribió:
"Nada más peligroso,
cuando se necesita ayuda,
que recibir ayuda"
Eso de convertirse en salvador de alguien fue tratado en su momento por el dueto español, Ella baila sola, en su canción Cuando los sapos bailen flamenco.
"Porque mis ojos brillan con tu cara y ahora que no te veo se apagan
porque prefiero que estés a mi lado aunque no tengas nada"
Bueno... puta! vos hay gente que aveces hasta reniega porque uno lo ayude.... ah!
Sin mas comentarios, me despido.... "por eso aprovecho esta noche.."
creeras que gran parte de mi vida me la he pasado tratando de ayudar a demas personas, para que al final me digan: eres una tremenda egoista que solo piensas en ti.
Asi que he decidido que NO mas...
al fin y al cabo que no puedo hacer nada cuando la otra persona simplemente no quiere...
No soy una salvadora.
Tu post me ha hecho reflexionar mucho...
BEso y Abrazo...
Diana
GreGre: lindo texto... lindo.
el VERDE: un poquito de bilis, pero más que todo confusión, de no saber para dónde jalar.
Abril: Uno mismo reniega ayuda muchas veces, es algo humano yA.
LA GUERA RODRIGUEZ: También uno se las lleva de salvador. Con solo entregar amistad creo que uno ayuda mucho.
Creo que en el amor es necesaria alguna dependencia sino, podriamos cambiar a la persona amada a modo diario sin sentir culpa ni nada por el estilo... Aun asi creo que el balnce es lo mismo.
Con lo de las salvadas.. si el q no quiere ser ayudado nunca saldra de su problema... y no es deber nuestro ayudar siempre...es algo que debe nacer... Y otra cosa no es facil pedir ayuda, siento que hay todo un rollo con ese tema..
saludos.
Andrea. A mí también me pegó fuerte, en la cara. Saludos amiga.