El concierto de Metallica - mi crónica

Pudiera comenzar este texto con el título “El más grande toque”, “Majestuosidad pura” o “James para presidente de Guatemala”. El viernes 5 de marzo del 2010 se hizo historia en mi país, por lo menos para nosotros la comunidad roquera.
Con extrema puntualidad, a las 8 en punto de la noche todas las luces del Estadio Mateo Flores se apagaron, y comenzó el tema Ecstasy of gold de la película The good, the bad and the ugly, introducción utilizada en sus conciertos desde hace más de 20 años. Al terminar, se encendieron las luces del escenario junto a una pantalla gigante, con una definición impresionante.
Comenzó Creeping death, pero también inició nuestra pesadilla. Se escuchaba extraña, como si algo le hiciera falta. Claro, era la guitarra de Kirk, estaba muda. James movía su boca junto al micrófono, pero no se oía nada. Al rato se fue el sonido completo… regresó… volvió a irse, y así se estuvo toda la canción. Era una pesadilla, como si estuviéramos naufragando en un clon del Titanic, y nadie podía arreglarlo o ayudarnos. No pudimos cantar el “die, die, motherfucker die”, qué mierda. James agitaba su guitarra, levantaba el micrófono para invitarnos a cantar, se hacía un queso… pero la pesadilla ardía y crecía.
Terminó la canción. Trujillo hizo un solo de bajo mientras los demás hablaron con un técnico rápidamente, e iniciaron las notas de From whom the bells toll. Todos saltamos cantando y gritando, hasta que nuevamente se fue el sonido del micrófono de James, luego guitarras y batería. Nosotros nos agarrábamos la cabeza, no podía estar sucediendo eso. El grupo tomó sus instumentos y salieron del escenario. Todos abucheaban a los técnicos, aunque de manera errónea se entendía que era dirigido a la banda. James en ese momento tomó el control. Al percatarse que no funcionaba ninguno de los tres micrófonos, realizó tres señas. Levantó dos dedos, hizo mímica de conectar un cable y luego de tocar la guitarra. Traducido fue “aguanten dos minutos, para que conecten lo correcto y sigamos tocando”. A esperar pues.
Estábamos sufriendo y mis amigos recurrieron al sarcasmo, nuestra medicina favorita. Culparon del incidente al espíritu de los muertos del estadio en el 96, a malas energías de Jason Newsted, fanáticos escondidos de Axl Rose, maldiciones de Cash Luna y conjuros de Monseñor Quezada Toruño. Pasó un helicóptero y Gabriel no dudó en asegurar “ahí va Metallica, ya se van, diciendo que somos un paisito tercermundista y fue un error venir”. Reíamos, por no llorar.
Diez o quince minutos después salió James hablando “hemos esperado 29 años para este momento, gracias por esperarnos algunos minutos más”. Sabias palabras y tocaron de nuevo From whom the bells toll. Todos escuchábamos esperando lo peor… no sucedió. James habló “¿Se escucha bien? ¿Aquí adelante, allá atrás? Okay, Gimme fuel, gimme fire, gimme that which I desire”, y arrancó Fuel con todo y la pirotecnia que se dejó ver también más tarde en One y Enter Sandman. Llamas gigantes adornaron el escenario y el concierto reinició oficialmente.
Llegó el turno de Fade to black, mi favorita, la tocaron más despacio, más triste, hermosa. El solo de Kirk lo máximo. Mis ojos se llenaron de lágrimas. ¿Exajerado yo?... no creo. De ahí tronaron las clásicas Harvester of sorrow, Master of Puppets y Blackened… junto a las nuevas That was just your life y Cyanide (esta todos pensaron que se llamaba Sayonara).
Trujillo todo un showman y le aplaudo, Lars y su caquerada nos presentó el por qué es uno de los mejores baterístas del mundo, y Kirk sin palabras por su talento.
Nothing else matters sonó preciosa, Enter sandman como nunca y Battery asesina como siempre.
El concierto cerró con la histórica Seek and destroy, el cual como en toda su gira, fue propuesta por James para convertirse en el ejemplo del concierto más ruidoso en cada país visitado. Sin duda, en Guatemala lo fue.
Ahora ya pasó Metallica. Haber visto a esta leyenda del rock se queda guardado en mi alma por siempre, y podemos seguir con nuestras vidas, al fin. Fue un gran viaje, espero para todos ustedes también. ¿Gozado? Al máximo.
Playlist del concierto: (Si me confundo en el orden, pido perdón)
Creeping Death
For Whom the Bell Tolls
Fuel
Fade to black
Harvester of sorrow
That Was Just Your Life
Cyanide
Sad but true
The end of the line
One
Master of Puppets
Nothing else matters
Enter sandman
To live is to die (segmento)
Last caress
Blackened
Battery
Seek and Destroy
En la foto principal, estamos el grupo de Fans Intelectuales de Metallica, como nos hicimos llamar en son de broma.
Las fotos del concierto son de master Stanley Herrarte. Pueden ver más de sus pics en su blog Fotología.
Y les dejo un vídeo de la presentación de One, tomado muy bien por un fan chapín.
Comentarios
de verdad que envidia!
o sea...de Monterrey se fueron para Guatemala?
Lo disfrutaron en grande y como no!!
Besos!!
qué buen show... quede satisfecha (aunque les hizo falta un chingo de canciones)
Todos la pasamos genial y creo que será un buen recuerdo en la historia musical guatemalteca
yeah!
Saludos.. kss
Espero con todo mi corazón que la pasaras muy bien EN NOMBRE DE AQUELLOS que no pudimos ir. ;)
Definitivamente lo narraste de tal forma que por un segundo me pude sentir allí, en el concierto, pude visualizarlo TODO. gracias por eso.
Saludos rockeros!!!!!!
El Vigilante: Y por un momento pensé que iba a ir solo, porque todos tenían a sus grupos... estrés de quinceañera. Arriba Metallica.
Geo.D'incau: Te acompaño en tu opinión. Muy chapín que el sonido haya fallado. Y sí, fue una noche perfecta. Gracias.
Analu: Pensé que te vería también. Sí hicieron falta muchas canciones, pero los señores no pueden tocar por 5 horas... jaja. aunque con el listado de canciones, lo leo y me gusta. Un abrazo.
Lucybel: Nunca es tarde, tal vez se caigan por allá. Gracias por tu comentario. Así me pasó cuando Radiohead fue a México y Argentina, yo busqué en blogs reseñas o comentarios, y hubo muy pocos. Parece que los dejó sin habla. Un abrazo.
Miss Trudy: Casi te dan ganas... ya es algo. Gracias por tu comentario.
Zosesbnv: ¿Pero a México ya han ido varias veces? ¿por qué no has podido ir? saludos.
Y las palabras tocaron profundo vos. Un abrazo amigo.
Quizás algún día te inivte a un concierto aquí en México o te caiga por allá si vuelven a ir y no se mueren antes.
¡Qué chido!