lunes, 11 de julio de 2011

Facundo Cabral y Guatemala


Hace tres años, cuando terminó la conferencia de prensa del supuesto concierto de despedida de Facundo Cabral en Guatemala, todos los periodistas aprovecharon a tomarse una fotografía con el cantautor. No me gusta tomarme fotos con famosos, pero sí quería acercarme a él y decirle algo, cualquier cosa. Tuve la oportunidad, le di la mano y le agradecí por su música y por estar en nuestro país. Él sonrió y me abrazó.

Y como esta hermosa anécdota, muchos dichosos tienen la suya alrededor del mundo latinoamericano, tan caluroso como golpeado por su historia y su presente. Y es que Facundo no era un santo, pero sí contaba con ese nivel de gurú espiritual que pocos en el planeta tienen. No cualquiera le cambia la vida a tantas personas con sus palabras y su música.

Nuestra tierra recibió la sangre de este embajador de amor y paz, de la manera más maléfica que pudimos haber imaginado, y se siente como si una maldición cayó en este país. Y me repito a mi mismo que nosotros no apretamos el gatillo, no apretamos, no lo hicimos... pero una carga de responsabilidad me persigue. Si existía una pizca de mejora en este pueblo, ahora nos la sepultaron.

Nunca había sentido esta sensación que ando cargando desde que supe de la tragedia. Es una mezcla de tristeza, abandono, deseos de pedir perdón por algo que no hice, sentirme responsable de un asesinato, deseos de batallar al fuego con más fuego. Hoy, como ya es costumbre, los malos ganaron.

Y los más optimistas invitan a no rendirse y levantarse, pero es difícil hacerlo cuando una gran balacera pasa por encima de nuestras cabezas.

Adiós Facundo, y gracias.

7 comentarios:

gretelx dijo...

David, el otro día en las noticias mostraban un doble crimen: un asesinato horrible y una acusación injusta a un pueblo hermano. Pensé inmediatamente en vos (es que, aunque no lo desees, sos mi absoluto referente guatemalteco, muy lejos en el segundo puesto, se encuentra Arjona...). Y sentí tristeza, me imaginé que sentirías exactamente lo que hoy escribís. Porque al menos yo, te veo llevar al mundo a través de tus letras lo mejor de tu tierra.
No hay responsabilidad que debas sentir, no más que la que deberíamos sentir todos por pertenecer a la raza humana.
Lamentablemente, en todas partes del mundo, hay personas incapaces de sentir alguna vez responsabilidad, vergüenza, tristeza.
Abrazo,
Gretel.

David Lepe dijo...

Gracias gretelx.
Como yo, estamos muchos. Como que no sabemos para donde agarrar.
Gracias por tus palabras.

Omar dijo...

Creo que esa sensación es una carga demasiado pesada para los hombros de alguien que no es responasable de lo ocurrido...
Saludos.

David Lepe dijo...

Omar: Tus palabra son muy ciertas, pero así se sintió en general. Todos en Guatemala lo sentimos así, con culpa, vergüenza y dolor. Gracias por tu comentario.

Fernando Luna dijo...

Es triste saber que en esta tierra de gente tan buena.... también se cohabita con gente tan mierda, es lamentable y vergonzoso ante el mundo, y yo no me arrepiento de ser Guatemalteco (como anduvieron diciendo muchos por ahí), pero si estoy indignado por lo que cotidianamente nos pasa...
saludos!

Duffboy dijo...

Oh, David, ese día fue triste. Todos perdimos bastante en esa emboscada... todos.

David Lepe dijo...

Fernando: Y no sabés a qué hora te tocará cruzar caminos con estas personas, es de miedo. Saludos y gracias.

Duffboy: Se perdió mucho y dolió grueso. Gracias amigo.