En rojo
El anciano
comienza a cruzar la calle. El joven de rasta y con muleta le entrega cinco
quetzales al niño limosnero, después levanta sus dedos índice y dice algo como
“por ti viejo” o “puro viejo”, cerrando los ojos. Raro el chavo y linda su
playera verde de Marley. El niño se guarda las monedas y sigue su tradicional
desfile en medio de los vehículos.
La edecán
con la cara más amargada del mundo entrega boletines acerca de una medicina,
creo que es un medicamento pues está enfrente de una farmacia. A su lado se
coloca un amigo de ella, o guarura, o enamorado, o yo qué sé quien es. Tal vez si ella no vistiera esos grandes tacones, él le llegaría por lo menos al hombro. Y
no se le separa, la sigue a todos lados. La actitud es lo que vale.
El
motorista que veo por el retrovisor me tiene nervioso. ¿A qué hora saca el fierro y me
pide el celular? A la primera que se me acerque y le tiro el carro.
Y el
príncipe a quien le di vía para que pasara, no me agradeció. Podría bocinarle o
mentarle la madre, es un imbécil. Pero ya qué importa, el semáforo dio verde. Y
si el viejo no se apura a llegar a la acera, le pasamos encima. Los semáforos cuando no están en verde, son una zona roja. Me ponen nervioso, además voy tarde al trabajo.
Comentarios
Ya te imaginé en el carrito viendo a todoslados jajajaa
Peor cuando vas tarde.
Omar: Entonces es "desesperación" y "agonía". Saludos.
Issa: mientras tengamos el verde, hay que darle para adelante, no hay de otra. Saludos seño.