El momento Jedi del día

Todos tenemos un momento Jedi en nuestra vida rutinaria, aunque a veces no nos damos cuenta. Por ejemplo, mi esposa durante el desayuno, cuando quiere algo de la mesa y no lo alcanza, estira la mano y aprieta los dedos muy al estilo de Luke en sus días de aprendiz. Yo me levanto y se lo alcanzo, y se lo llevo lentamente en el aire para que se guarde el encanto. Mi amigo Allan, cuando toma cualquier tubo o palo, lo agarra cual Lightsaber y se enfrenta en su mente a guerreros y monstruos de galaxias lejanas. Y hace el peculiar sonido con su boca “zzzummm, zzzummm”. El Pato, cuando vamos a comer a un restaurante intenta llamar a los meseros con la Fuerza. Se coloca su dedo índice en la frente, cierra los ojos y se concentra. En ocasiones funciona, lo he visto. Gabriel, cuando mete la pata su compañero de trabajo que se llama Pavel, le dice con voz grave “ya aprenderás, mi Pavel-wán”. Ingrid cierra los ojos y ve personas y lugares que pronto conocerá. Brenda y Jessica ...