Girls – Yo también fui acomplejado y deprimido
Sin tanta
casaca, les digo que Girls es una gran serie de televisión acerca de jóvenes. Para comenzar, se agradece que no es otro reality show. Luego, las
historias son interesantes, las locaciones chingonas, música de a huevo y los
personajes son tan tontos, chistosos, raros, inmaduros y patéticos que resultan
ser muy humanos al final de cada episodio.
Y si
profundizo un poco, el personaje principal, Hannah, es tan acomplejada y
deprimente que me recuerda demasiado a mí cuando tenía alrededor de 20 y 25
años. Ella es una recién graduada en letras y aspirante a escritora que no
consigue un trabajo “digno”, su novio pareciera ser un total imbécil y su
carrera como autora no despega. Inclusive, hay un episodio que es de mis
favoritos, en el que se caga de la envidia porque una su compañera de
universidad publicó un libro antes que ella, y era acerca de una tragedia. “Se
le murió el novio, maldita suertuda”, dice Hannah mientras ve la portada.
Y así era yo. Miraba cómo compañeros que creía más tontos que yo conseguían
trabajos, escribían en medios alternativos o se graduaban, y yo no. Seguía
estancado en mi depresión y era testigo de cómo estudiantes que no sabían
distinguir ni siquiera una palabra grave de una esdrújula, conseguían trabajo
escribiendo en periódicos y revistas.
E igual, yo
no hacía nada para cambiar eso, más que quedarme de brazos cruzados y con el
espíritu frustrado, porque sentía que no merecía esas oportunidades y todos
esos complejos que solo un joven de clase socioeconómica media puede sentir.
Por suerte, me cayó un trabajo, de esos que te exprimen al máximo. Y dejé de
llorar, porque no es fácil quejarse cuando trabajas 14 horas al día. Y así
terminó la lástima hacia mi persona, así cayeron poco a poco mis complejos (no
todos, eh), así entendí que si quería un cambio, mínimo debía moverme.
Por eso me
gustó tanto esta serie, que la puedo explicar así: “Girls es como si un
director pupilo de Christopher Nolan dirigiera su versión de Sex and the city”.
No digo más.
Gracias
Serginho por el préstamo. Diste en el clavo.
Y si les
dio curiosidad, acá les va un clip.
Comentarios
Con mi Embajadora estuvimos platicando la noche del día sábado a la madrugada del domingo lo bien que te ha tratado la vida y lo orgullosos que nos sentimos se compartir con vos buenas noticias.
Recordá que no siempre llegan las cosas cuando uno quiere. En versión religiosa te puedo decir que Dios tiene 3 respuesta: SI, Todavia no y Vendrá algo mejor.
Pilas!!! y sobre la serie: no sé porque pero ya está regresando el famoso Girl Power, aquel que nos gustaba tanto de las Spice Girls.
Pedro: Gracias Pedro, yo también me la pasé muy bien. Un gran saludo. Y sí, uno ya no llora porque el tiempo no da oportunidad.
Saludos David!