jueves, 19 de noviembre de 2009

El gentil arte de la incomunicación


Cuando entendí y acepté que nada es para siempre, me quité de encima el peso de un tractor. Sé bien, conozco estas palabras. Pero no adormecen el adiós de hoy. Golpe duro, parecido a los de ayer, uno a uno… poco a poco… diente a diente.

Creo que se le llama culpa, a esta sensación de incomodidad, este nudo de imágenes en mi cabeza. No hay presión en el pecho, tampoco revoloteos en el estómago. Solo se respira un vacío… torpe, atarailado, confuso. Recuerdo las palabras “no hay mal que dure mil años, ni idiota que los soporte”. Yo prometí… soportaría. Te fallé.

Hoy no supe qué decirte. Nunca decidí si debía darte lo que necesitabas o lo que querías. Pequeña similitud… inmensa diferencia. Tu felicidad está a la vuelta de la esquina, pero hoy no espero ahí. Hoy me quedo, malabareando lo que pudo haber sido y perfeccionando el gentil arte de la incomunicación contigo.

“Gracias por todo”…
“¿De qué?”

10 comentarios:

-·º·.María Andreé.·º·- dijo...

Hoy me identifiqué con la entrada. Recién pasó lo mismo. Qué fácil sería sí la ley de talión se aplicase a ese intento de entregarse a otra persona. El vacío, tan persistente y destructor, será cuestión de no dejarse atraer por el agujero negro de los recuerdos y posibilidades que una vez imaginaste.

Ánimo D.
Un abrazo.

Wendy García Ortiz dijo...

La felicidad no depende de nadie más que de uno mismo.

Anónimo dijo...

Sensaciones abstractas difíciles de describir, pero están ahí y duelen, pero nada es para siempre…
Besoooos

Anónimo dijo...

Nada es para siempre. Todo es cuestión de costumbre "Somos animales de costumbre" Ánimo nuestra felicidad no gira al rededor de otra persona, tu felicidad es única e individual.
Exhibir
Un abrazo Taurino

David Lepe dijo...

Todos los comentarios tienen razón. La felicidad es Responsabilidad de uno mismo, y esa misma felicidad es la que compartirás con tu familia, amigos y pareja. Si uno no es feliz, no puede compartir felicidad con nadie. Un abrazo, gracias.

Issa dijo...

La felicidad se digiere mejor por pedacitos... en todo hay o debe haber alegria y parte de eso es dar y recibir Amor en todos sus colores y diseños... el sentirlo, el hablarlo, uffff ayuda tanto a que dure más tiempo... pero al final la felicidada esta en uno mismo... Te mando un abrazo cargado de sonrisas!

Nicaprio dijo...

Puta felicidad inalcanzable, todos los consejos son tontos; Las cosas no mejoran, las relaciones no se arreglan, los adioses son lo poco eterno. Y con todo, podría ser éste el mejor momento de nuestra vida.

Tan precioso que es el amor, tan facíl que sería quedarse viendo los ojos de una amante por siempre ¿Por qué hay que compartir aficiones, gustos, la familia y lo que hacemos cuando podriamos quedarnos en una cama para siempre con alguien, por qué se entromete eso y arruina el amor?

Lunatika Lu León dijo...

sigh...
el gentil arte de la incomunicación....
sigh...
no decir las cosas a tiempo y asumir es una lata...
sigh...
abrazo!!!!!

Navel dijo...

Qué bonito escribes. ^^
Muchas veces -la mayoría- las cosas no salen como las planeamos, pero no creo que lo que necesites sea un consejo o un consuelo. Justo ahora yo siento que en cualquier momento puedo estallar, porque el hecho de decir "estaré ahí siempre" es algo tan delicado que así de fácil se puede romper, sin quererlo. Si me permites, creo que tomaste la decisión correcta al no engañarte a tí mismo cargando con un peso que sabes no puedes aguantar. Eso es algo muy respetable.

Hikaru dijo...

Y es cierto, la felicidad no depende nadie más que de uno mismo. Pero también esta el hecho que muchas veces esa felicidad se complementa con alguien más.

Nada es para siempre amigo, triste y cruel realidad.

Un abrazo grande :)