jueves, 5 de septiembre de 2024

Beetlejuice Beetlejuice: Regresa el espíritu grosero y caótico


Por David Lepe

Beetlejuice es un maravilloso filme de 1988 acerca de una pareja de fantasmas que debe ahuyentar de su casa a una familia, y para lograrlo contratan a un espíritu caótico y desenfrenado llamado Betelgeuse, pronunciado “Beetlejuice” (¿lo habré dicho tres veces?).




La película es conocida por su estilo visual excéntrico y gótico característico del cineasta Tim Burton, así como por el humor oscuro del personaje que le brinda el título al filme.


Para mi generación, Beetlejuice tiene varias aristas de importancia que resultaron ser fundamentales para nuestra cinefilia. Una es que fue de las primeras ocasiones que vimos una obra del maestro Burton, cuyas cintas forman fácilmente un género cinematográfico por sí solas. La envolvente música de Danny Elfman es otro plus.





También nos encontramos con ese torbellino de maldades y groserías conocido como Beetlejuice, interpretado de manera impactante por Michael Keaton. Y se inauguró oficialmente el club Winona Forever, al enamorarnos de la deprimida y gótica Lydia Deetz, a quien le da vida una muy joven Winona Ryder.


Sin mentir, calculo haber visto más de una decena de veces ese filme durante mi pre-adolescencia, y unas 50 veces más disfruté la divertidísima escena musical de la posesión fantasmal con la canción de calipso Banana Boat (Day-O), y su inolvidable “Daylight come and me wan' go home”.




No soy muy amigo de las secuelas de filmes de culto, y menos si se producen varios años después de la original, pero tengo en cuenta que a veces surgen propuestas interesantes como Trainspotting 2 y Top Gun Maverick, o genialidades como Blade Runner 2049 y Before Sunset. 


Así que me tiene más que emocionado saber que el filme Beetlejuice Beetlejuice, continuación de Beetlejuice (hoy sí, ya lo dije tres veces, ups), ya se proyecta en las salas de cine. 




Me pregunto: ¿Lydia, esa niña dark y prototipo emo, habrá encontrado el amor? ¿Qué pasó con los adorables fantasmas Barbara y Adam Maitland, interpretados por Geena Davis y Alec Baldwin? ¿Beetlejuice alcanzó su turno de espera 9,998,382,750,000 en la oficina de atención al cliente del Más Allá? ¿Le regresó su cabeza a la normalidad? Ya sabes, esas cosas que uno ha tenido en la mente durante más de 3 décadas. 


Así que vamos al cine, y como el mismo Beetlejuice dice, recordándonos que es uno de los seres inmortales más famosos del cine: “¡Adelante! ¡Haz mi milenio!”


#BeetlejuiceBeetlejuice 

Fotografías: Cortesía Warner Bros. Pictures


viernes, 23 de agosto de 2024

Kinds of Kindness: Nueva locura de Yorgos

Por David Lepe

Yorgos Lanthimos es uno de mis directores favoritos. Lo describo como “el griego loco que nos restriega en la cara nuestras verdades”. Este cineasta es conocido por su estilo cinematográfico único y distintivo, caracterizado por su enfoque surrealista, oscuro y a menudo perturbador. 

Si no has visto sus filmes, te recomiendo abrir tu mente y comenzar con The Lobster (2015), que por ahora la encontrarás en Netflix. Otros de sus filmes más conocidos son The Killing of a Sacred Deer (2017), The Favourite (2018) y Poor Things (2023).




Ha ganado reconocimiento internacional por sus películas que desafían las convenciones narrativas tradicionales, y exploran temas complejos y a menudo incómodos sobre la naturaleza humana y las relaciones interpersonales.

Inclusive, se puede decir que Yorgos estuvo de moda el año pasado al haber sido el director de Poor Things, filme que peleó el Oscar contra Oppenheimer hasta el final. Ganó “Oppie”. 


Y ya se encuentra en las salas de cine guatemaltecas Kinds of Kindness, nuevo filme de Lanthimos, en el cual regresa a trabajar con el escritor Efthimis Filippou, por lo que los códigos visuales e historia son más parecidos a la crudeza de The Lobster y The Killing of a Sacred Deer, y se aleja de las impactantes escenas filmadas con lente ultra gran angular en The Favourite y del fantástico bizarro de Poor Things.

Así que prepárate para ver a Emma Stone, Willem Dafoe, Jesse Plemons y Margaret Qualley en una misma película, pero interpretando a varios personajes.  


Kinds of Kindness se muestra como una fábula tríptico, ya que consta de tres historias distintas pero poco conectadas. Una fábula tríptico no es un término comúnmente conocido o mencionado, sin embargo, podemos desglosar los componentes de la frase para entender su posible significado

Una fábula es un relato breve diseñado para transmitir una lección moral o un mensaje. Las fábulas suelen tener una moraleja explícita al final. 

Foto: @20thcenturystudios

Y un tríptico, en su uso más común, se refiere a una obra de arte dividida en tres secciones o paneles. Los trípticos pueden ser obras de teatro, pinturas, fotografías y texto. En el caso de Kinds of Kindness, pues se trata de un filme en el cual sus tres partes no estarán relacionadas, más que la inclusión de los mismos rostros del prestigioso cuerpo actoral

Celebremos la nueva locura de Yorgos.


Publicado en Revista Viernes, del Diario de Centro América

En la edición del 23 de agosto 2024

martes, 6 de agosto de 2024

Deadpool & Wolverine: Más que un filme, es un evento

Foto: Marvel Studios

Por David Lepe

Es grosera, violenta e ilógica; pero maravillosa. Me refiero a Deadpool & Wolverine, una de las nuevas genialidades del cine de superhéroes. Y lo digo muy en serio. 

No intentaré convencer de esto a quienes no les guste el filme, están en todo su derecho. Pero en mi caso, hasta soñé con esta película la noche en que la vi.


La tercera entrega de la saga Deadpool está dirigida por Shawn Levy, y protagonizada por Ryan Reynolds, como Deadpool, y Hugh Jackman, como Wolverine.




Esta cinta es única en su género, ya que llega en un momento en el cual los personajes de 20th Century Fox y el Marvel Cinematic Universe (MCU) coinciden en ser propiedad de Walt Disney Company. Así que, por el poder del multiverso, las opciones creativas se fueron infinito. Y vaya que Deadpool & Wolverine se aprovechan de ello.


Es hermoso cuando el cine nos regala (bueno, vende) un filme como este, que entiende y respeta a sus personajes, y le da a la audiencia todo lo que quieren ver, y un poco más. 


Pienso que solamente nos queda agradecer este pedazo de obra y disfrutarla. Claro, y volver a verla cuantas veces sea posible.


Foto: Marvel Studios



Y este es el momento perfecto para dar una “alerta spoiler”. De aquí en adelante, existe una alta probabilidad de que el exceso de emoción provoque que se me escapen detalles. Y vaya que este filme está repleto de sorpresas para quienes nos gusta el género del cine de superhéroes.


Aunque el personaje principal se autonombra “the Marvel Jesus”, pues hay mucho MCU, pero los homenajes y el cariño se dirigen a 20th Century Fox.


Nos recuerda lo genial que nos la pasamos viendo los filmes de esta productora y que, aunque no tienen la fama, el dinero o el palmarés del MCU, estas historias tienen nuestro cariño. Además, fueron las que soportaron el peso de producir este tipo de filmes, antes de que el MCU los llegara a perfeccionar durante sus primeras fases.


Foto: Marvel Studios


No es casualidad que en Deadpool & Wolverine, los personajes de la 20th Century Fox, incluyendo el mismísimo logo, aparezcan perdidos en The Void, ese punto ubicado al final de los tiempos utilizado para enviar todo lo que supuestamente no funciona o no tiene utilidad.


Y muy a su manera, hasta el DC Universe está presente. Además de apariciones especiales, podemos disfrutar de cameos soñados. Casi pego un grito con una variante de Wolverine (¿o lo habré hecho?). Y ver en carne y hueso a uno de mis personajes favoritos de X-Men, fue alucinante.


¿La película es una maravilla imperfecta? Por supuesto, porque más que un filme, Deadpool & Wolverine es un evento que celebra nuestra niñez, adolescencia, familia, amigos y nuestras fantasías hechas realidad, por medio de estos seres con superpoderes. Y sí, Deadpool, sigues siendo súper, you sexy motherfucker!


#deadpool&wolverine

#deadpool&wolverinereseña

jueves, 18 de abril de 2024

Pearl Jam en una sala de cine: Apaguen la luz y denle play al nuevo disco



De adolescente y joven adulto, tuve la oportunidad de escuchar por primera vez los discos de Pearl Jam, cada uno en su año de lanzamiento, a oscuras y en mi habitación.

Y aunque los dos últimos trabajos discográficos los he tenido que digerir dentro de mi carro, manejando camino al trabajo o de regreso a casa, siempre existió ese momento especial de la primera escucha. Es como reencontrarse con un amigo y preguntarse: 

  • ¿Qué trae ahora?
  • ¿Qué me quiere decir?
  • ¿Qué quiere que analice?
  • ¿Nos veremos nuevamente?
  • ¿Se lo presentaré a mis otras amistades?



Hubo algo especial en esos momentos, hasta inolvidables, como escuchar por primera vez “Rearviewmirror”, “Corduroy”, “Wishlist” o “Love Boat Captain”; y pensar con cada una: ¿Cómo se les ocurrió esta puta maravilla?


Algo similar sucedió hace unos días con la llamada “experiencia teatral global”, en la que Pearl Jam se asoció con cadenas de cine alrededor del mundo para presentar el nuevo álbum “Dark Matter”.


La idea fue apagar la luz de la sala de cine y darle play a todo volúmen al “Dark Matter”, completito. Al haber finalizado el primer round, inmediatamente comenzó el segundo, ahora acompañado de unas hermosas gráficas estilo “light painting art” de Alexandr Gnezdilov, proyectadas en la pantalla junto con las líricas de cada canción.





La verdad, una chulada de experiencia. Fue repetir lo que antes hacía: apagar las luces y escuchar un nuevo disco de Pearl Jam, solo que ahora con un sonido evolvente y acompañado de la tribu fanática. 


En la audiencia pude notar amigos de infancia, familias y solitarios. Mi acompañante fue Mauricio quien, cabalísticamente, fue quien allá por el 1991 me dijo: “Escuchá esto”. Era el caset de “Ten”. Él lo inició todo. Culpable.


Mi primera impresión del nuevo álbum, “Dark Matter”, es que incluyen un poco de rabia, pero se enfocan en vivir la vida en el presente y los problemas que tenemos los humanos al comunicarnos, sobre todo en las relaciones de amor.





Pareciera que Eddie Vedder está loquito de amor y varias de las rolas hablan sobre lo difícil de conectar, de hacer acuerdos y de amar como uno puede hacerlo. Espero más adelante hablar de las que más me gustaron y llaman la atención.


Y como dice la canción “Wreckage”: “Eres como el agua, encontrarás tu propio camino”. Así es la vida, va rápido, sin control, dando giros tan inesperados como tensos. Pero eso es lo que tenemos, lo que nos queda y lo que debemos aprender a valorar.





“Los amo, hijos de puta”, gritó un asistente en plena función. Pues, sí, yo también amo a esta banda que, con orgullo, puedo decir que son los creadores de la banda sonora de mi vida.


“La vida es un soundtrack”, dice mi amigo Pato. Y sí, lo es, y ahora se estrena una nueva etapa con “Dark Matter”. Solo espero caer de pie, y si no, pues no perder tanto tiempo en levantarme. Queda mucho por hacer.


¡Larga vida a Pearl Jam!



Puedes escuchar el nuevo disco en Spotify aquí.


También puedes leer: Pearl Jam en Costa Rica - y el fino taladro de nostalgia

Y esta: Grabar un playlist de Pearl Jam


martes, 30 de julio de 2019

Mötley Crüe “The Dirt” – Brindo por quienes alguna vez fumamos en el baño de hombres

The Dirt es la película biográfica de Mötley Crüe. / Foto: Netflix


Soy de la generación “Dr. Feelgood”, ya que conocí de lleno a Mötley Crüe en 1991, con caset y playera originales. Esa cinta tronaba, en serio. No exagero al decir que la escuchaba casi todos los días, aunque algunas canciones no las entendí del todo hasta de adulto. ¿Había una rola en honor al sexo oral?

La personalidad de cada uno de los integrantes de Mötley Crüe era fascinante, pero la del baterista, Tommy Lee, atraía de una manera tan encantadora que, durante los noventa, se convirtió en una personalidad de la cultura pop, adentro y afuera del grupo, además de un ícono en muchos de nuestros corazones.

Tocaba la batería en un set que giraba verticalmente, cantaba y rapeaba en su propia banda y era esposo de Pamela Anderson (con video íntimo incluido). ¿Qué más queríamos los menores de edad en esa entonces?

Los Mötley Crüe. / Foto: Instagram

Claro, todos soñábamos ser como él. Y, ¿por qué no? Era de lo más cool en el planeta. Príncipe de la música, héroe del rock, gladiador de la vida. Y si no podíamos ser su clon, nos consolábamos con soñar que teníamos algo en común o un amigo como él.

A pesar de que la película biográfica de Mötley Crüe, The Dirt, le retrata solamente su lado amigable e ignora el agresivo, se disfruta mucho y se recuerda un poco su manera grotesca de ser simpático y admirado.

Lo sigo en Instagram y me alegra ver que, por ahora, además de la hazaña de seguir vivo, le va ganando a la vida con una ventaja admirable.

Mi caset de Dr. Feelgood, sobreviviente desde 1991. / Foto: David Lepe
Por cierto, The Dirt es muy recomendada para quienes nos gustaba Mötley Crüe, sobre todo quienes nos las llevábamos de gruesos y bailábamos “Girls Girls Girls” y “Same ol’ Situation” en kermesses y fiestas de quince años (y fumábamos y hablábamos de chavas a escondidas en los baños).

Fumar Malboro (si había pisto Lucky Strike) y tomar una mal elaborada cuba libre en el baño de hombres no se compara con las aventuras de los Crüe, pero a los quince años de edad, era lo había. ¡Salud!


#MotleyCrue #TheDirt #TommyLee

martes, 23 de julio de 2019

“Chernobyl” y los villanos sin máscara

La miniserie Chernobyl se narra en cinco capítulos. / Foto: HBO y Sky

“He conocido a gente más valiente que usted. Hombres que pudieron y no hicieron nada. Porque cuando uno se juega la vida y la vida de las personas que ama, las convicciones morales no significan nada, desaparecen. Y lo único que quieres en ese momento es que no te maten”.

Esa es mi línea favotira de Chernobyl, miniserie que narra los daños de la catástrofe nuclear en Chernóbil ocurrida en 1986 y que, para mí, será una de las favoritas para ganar todos los premios de televisión que desee.

Existen muchas lecturas para esta historia (burocracia, ciencia, daños, historia, controversia, mentiras). En lo personal me quedo con dos detalles inolvidables: La cinematografía (me parece bárbara) y el “malo de la película”.

Stellan Skarsgård, Emily Watson y Jared Harris protagonizan Chernobyl. / Foto: HBO y Sky
No soy un experto en audiovisuales para decir que la cinematografía es perfecta, pero apuesto a que roza esa perfección. Son más que impactantes las imágenes en exterior de los pueblos cercanos a Chernóbil y de la planta nuclear en la que el núcleo explotó. Retratan a las miles de personas afectadas y a quienes lucharon por mitigar los daños de la catástrofe. No es necesario un grito para representar el dolor.

Y los villanos, los “malos de la peli”, esa gente que con mentiras y engaños intenta subir escalones, por supuesto que terminan siendo odiosos. Meditando un poco, creo que los odié tanto no solo porque eran personajes que por negligencia y avaricia afectaron a miles de personas. Los aborrecí también porque se les añade que son personas que conocemos, inclusive, con las que hemos trabajado.

Individuos que se alimentan del daño a otros, que suben gradas pisoteando a sus compañeros, líderes ineptos y testarudos que son incapaces de enseñar y solamente se limitan a utilizar su don de asustar, gritar y castigar.

Póster de Chernobyl. / Foto: HBO y Sky

Por cierto, como paréntesis, estos influencers que viajaron a Chernóbil para tomarse fotos en los pueblos fantasma, ¿tanta estupidez en esas cabezas?

Confieso que después de ver esta serie, surge una curiosidad de saber cómo se ven los lugares evacuados. Pero, ¿aprovecharse de la tragedia para ganar seguidores en Instagram? Lo más triste es que no me sorprende.

Muy recomendada esta serie de HBO.

#Chernobyl #ChernobylSerie

miércoles, 17 de julio de 2019

The Simpson – Las risas ácidas y amarillas de la nostalgia

Foto: Cortesía
A principios de los noventa tenía una alarma en mi reloj que, de lunes a viernes, a las 6:45 p.m., me recordaba que tenía 15 minutos para llegar a un televisor y ver The Simpson. Esto con todo y burla de mis amigos.

Si estaba en casa era fácil, ya que era el único programa televisivo que podíamos ver en familia, todos juntos, sin pelear, mientras cenábamos.

Dicha ceremonia casi religiosa duró casi siete años. Al principio me sentía muy exclusivo, porque no todos conocían esa serie de televisión. Y más importante: No a todos les hacía gracia.

Podía repetir algunas punch lines de Homero en una reunión o en el colegio, y algunos reían. Claro, con los años conocí a personas con colección de figuras, camisetas, discos y tatuajes de la familia amarilla. En ese momento, dejó de hacerme sentir exclusivo.


En el estreno de Fox Latinoamérica de la temporada 30 de The Simpsons. / Foto: Pato's Funko Show

Ya después del 2000 los abandoné. Sus lugares en mi necesidad de reír con humor ácido y crítico fueron ocupados con el tiempo por South Park y Family Guy.

Así que, al haber sido invitado hace unas semanas por Fox Latinoamérica al preestreno de los primeros capítulos de la temporada 30 (la última sin el yugo de Disney), no pude dejar de recordar mis momentos favoritos, como cuando Steven Tyler grita “Hola San Luis” en su concierto en Springfield, o el capítulo en que Ayudante de Santa se conoce con Bart. Un gran personaje ese chucho.

No sé si el hecho de recordar nos ayude en algo más que alimentar la nostalgia. Pero al ver nuevamente las tonteras de Homero, volví a reír, igual como lo hacía hace más de 20 años en el comedor de mi casa junto con mis papás y hermanos, en paz, como una feliz familia semidisfuncional y pacífica.

#TheSimpson #TheSimpsonSeason30

lunes, 8 de julio de 2019

Deliciosas piñas locas


Anuncio postre piña
Foto: David Lepe Sosa

Caminaba por la sexta avenida con mi paraguas en la mano cuando me topé en el camino a dos jóvenes, vestidos como si fueran a ejercitarse. Todos unos “gymboys”. Íbamos en la misma dirección y sin querer me les acerqué un poco.

En esos momentos pensaba en si llovería esa tarde o no, cuando uno de ellos volteó a ver y dirigió su mirada a mí. Me vio de pies a cabeza. Seguí mi rumbo. Segundos después se dio vuelta y sin sacar las manos de sus bolsillos me dijo con voz intimidante: “Qué onda, ¿cuál es tu problema?”.

“Ninguno, tranquilo”, le respondí, intentando no demostrarle miedo. Igual, no le estaba haciendo daño, pensé.

Después de unos cuantos pasos más se volteó nuevamente, su compañero también lo hizo. Sacó las manos de sus bolsillos para decirme con voz más alta: “¿Querés una tu vergueada o qué putas?”.

Levanté las manos y le respondí mientras me cambiaba de acera para alejarme, y ya un poco asustado: “Mano, tranquilo, voy a recoger a mi hija acá cerca, no pienso en hacerte daño”.

Ellos siguieron caminando y por ratos me volteaban a ver. Decidí sentarme en una banca para esperar a que se fueran.

Medité por unos minutos si mi look (playera, pantalón de lona y tenis) era la nueva imagen de un asaltante, violador, villano de película de Tarantino o qué sé yo, mientras leía en un colorido letrero de la cafetería de al lado: “Deliciosas piñas locas”.

#PaseoDeLaSexta #CallesDeGuatemala #ParanoiaChapina

“Jay Kelly”: El tiempo pasa (por no decir “envejecemos”)

  “Jay Kelly” (2025) es un drama dirigido por Noah Baumbach y protagonizado por George Clooney y Adam Sandler. La película sigue a una estre...