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jueves, 12 de diciembre de 2024

¿Qué tal tu 2024? Cine y televisión

 


Por David Lepe

Aunque no hubo un nuevo “Barbenheimmer”, 2024 dejó un puñado de filmes entrañables y varias decepciones que hicieron vibrar el pulso de los cinéfilos. Y en el caso de la televisión, cada vez es más difícil elegir qué serie ver, ya que muchas han levantado un nivel maravilloso de calidad.


En este post desmenuzamos lo mejor que llegó a nuestras pantallas y, con cariño, le echaremos un vistazo a esos tropiezos cinematográficos que también merecen su momento bajo los reflectores. ¡Porque, al final, lo bueno y lo malo también hacen arte!


CINE


Mi favorito: “Ghostlight”. La califican como: “Una pequeña película que provoca una enorme respuesta emocional”. Este filme independiente es una meditación acerca de la relación entre un papá y su hija, durante un duelo. Cuando esté disponible en alguna plataforma, se los compartiré de inmediato.

IFC Films

Bendita poporopera: “Deadpool And Wolverine”. Pantalla gigante, poporopos, emoción, solitario la primera, acompañado la segunda, muchas risas y escenas inolvidables. Todo un regalo bestial a la fanaticada. Como dicen en Estados Unidos: A freakin’ good time at the movies.

Marvel Studios


No esperaba nada de ti, y aún así me decepcionaste: “Kung Fu Panda 4”. Vaya manera de arruinar una excelente trilogía. Perdono a “Rebel Moon”, porque al final puede verse como un “art film”, aunque no era la intención original; y a “Madame Web”, ya que, seguramente, el guion fue escrito por una inteligencia artificial generativa dañada.

DreamWorks Animation


Soy cuarentón y me gustan las caricaturas. “Transformers One”. ¡Mágica! Lo mejor que se ha hecho de esta franquicia. Una verdadera lástima que la vimos solo como 10 personas.

Paramount Animation


Quisiera que todos te vieran: “Touch” y “The Outrun”. En el caso de “Touch”, resulta sorprendente cómo esta tranquila cinta finlandesa, con su historia íntima y tranquila, me tuvo al filo de la silla por la emoción. Y con “The Outrun”, disfruté de un viaje introspectivo de la adicción, chapeado con leyendas tradicionales irlandesas.

BBC Films


El biopic: “A Complete Unknown”. La película de Bob Dylan es una genial muestra de cómo nació un ícono cultural, con todo y la sinceridad y acidez con las que se cuecen las líricas de este gigantesco autor.

Searchlight Pictures


Muchos te odiaron, yo te amé: “The Greatest Hits”. Aunque las críticas no estuvieron a su favor, pues este filme de fantasía que incluye viajes en el tiempo, me encantó. Una historia acerca de una joven que puede trasladarse hasta un periodo de tiempo del pasado, por medio de canciones que suenan en un tocadiscos. ¡Lo compro! En esta sección incluyo también a “Furiosa: A Mad Max Saga” y “We Live In Time”.


Searchlight Pictures


SERIES


Gracias al cielo por tu existencia: “The Bear” (Starz - Disney+). Llegué tarde a la fiesta de The Bear, pero temprano para disfrutar la tercera temporada, la cual que pareció mágica. Sin querer parecer un “cinéfilo mamador”, es maravilloso. Y el de la historia de cómo Tina llega a trabajar al restaurante, me encantó. 

FX

Este sci-fi me llega. “Fallout” (Prime). Una fiel adaptación del universo postapocalíptico del videojuego homónimo, con una ambientación meticulosamente detallada. Me cautivó su atmósfera sombría, sátira social y exploración de dilemas éticos.

Amazon Studios

Quisiera que todos te vieran: “Shogun” (FX - Disney+). Personajes entrañables, respetables y de miedo; una historia de búsqueda de poder, paisajes impresionantes y batallas salvajes; más música de Atticus (NIN) and Leopold Ross, hacen que esta serie sea una joya. Si algún día Star Wars copia este estilo de contar sus historias…

Hulu/FX

Lo que no fue en tu año, no te hace daño: “Normal People” (BBC). Gracias a mi amigo Sergio por su préstamo e insistencia, le di play a “Normal People”, y estoy más que agradecido. Una historia de amor tan terrenal, con los chispazos de ilusión y desilusión, alegría y depresión, victorias y derrotas, como la vida misma.

BBC Three

Soy viejo y me gustan las caricaturas. “X-Men ‘97” (Disney+). Si la serie animada de los noventa iba a veces en cámara lenta, esta nueva versión cree que esto es la Fórmula 1. Nunca se borrarán de mi mente las escenas de Magneto diciendo “No temas, niño”, y Gambito con su “mi nombre es Gambito, mon ami… recuérdalo”.

Marvel Animation

No esperaba nada de tí, y aún así me decepcionaste: “The Acolyte” (Disney+). La última vez que hablaré de esta serie que, de manera perfecta, ilustró todo lo que está mal en el universo actual de Star Wars.

Lucasfilm

¡Vaya sorpresota!Cien años de soledad” (Netflix). Una barbaridad. En verdad, siento que visité el hermoso y explosivo (casi literal) pueblo de Macondo. Uno termina sintiéndose hasta amigo de los Buendía con sus bendiciones y maldiciones. 

Netflix

¿Y en tu caso, qué tal el 2024 en cine y televisión?


Y estimado lector, gracias por tu tiempo este año. Te deseo un pacífico final de 2024 y un 2025 lleno de hermosas anécdotas y entrañables historias que conoceremos por medio de las pantallas.

martes, 30 de julio de 2019

Mötley Crüe “The Dirt” – Brindo por quienes alguna vez fumamos en el baño de hombres

The Dirt es la película biográfica de Mötley Crüe. / Foto: Netflix


Soy de la generación “Dr. Feelgood”, ya que conocí de lleno a Mötley Crüe en 1991, con caset y playera originales. Esa cinta tronaba, en serio. No exagero al decir que la escuchaba casi todos los días, aunque algunas canciones no las entendí del todo hasta de adulto. ¿Había una rola en honor al sexo oral?

La personalidad de cada uno de los integrantes de Mötley Crüe era fascinante, pero la del baterista, Tommy Lee, atraía de una manera tan encantadora que, durante los noventa, se convirtió en una personalidad de la cultura pop, adentro y afuera del grupo, además de un ícono en muchos de nuestros corazones.

Tocaba la batería en un set que giraba verticalmente, cantaba y rapeaba en su propia banda y era esposo de Pamela Anderson (con video íntimo incluido). ¿Qué más queríamos los menores de edad en esa entonces?

Los Mötley Crüe. / Foto: Instagram

Claro, todos soñábamos ser como él. Y, ¿por qué no? Era de lo más cool en el planeta. Príncipe de la música, héroe del rock, gladiador de la vida. Y si no podíamos ser su clon, nos consolábamos con soñar que teníamos algo en común o un amigo como él.

A pesar de que la película biográfica de Mötley Crüe, The Dirt, le retrata solamente su lado amigable e ignora el agresivo, se disfruta mucho y se recuerda un poco su manera grotesca de ser simpático y admirado.

Lo sigo en Instagram y me alegra ver que, por ahora, además de la hazaña de seguir vivo, le va ganando a la vida con una ventaja admirable.

Mi caset de Dr. Feelgood, sobreviviente desde 1991. / Foto: David Lepe
Por cierto, The Dirt es muy recomendada para quienes nos gustaba Mötley Crüe, sobre todo quienes nos las llevábamos de gruesos y bailábamos “Girls Girls Girls” y “Same ol’ Situation” en kermesses y fiestas de quince años (y fumábamos y hablábamos de chavas a escondidas en los baños).

Fumar Malboro (si había pisto Lucky Strike) y tomar una mal elaborada cuba libre en el baño de hombres no se compara con las aventuras de los Crüe, pero a los quince años de edad, era lo había. ¡Salud!


#MotleyCrue #TheDirt #TommyLee

martes, 23 de julio de 2019

“Chernobyl” y los villanos sin máscara

La miniserie Chernobyl se narra en cinco capítulos. / Foto: HBO y Sky

“He conocido a gente más valiente que usted. Hombres que pudieron y no hicieron nada. Porque cuando uno se juega la vida y la vida de las personas que ama, las convicciones morales no significan nada, desaparecen. Y lo único que quieres en ese momento es que no te maten”.

Esa es mi línea favotira de Chernobyl, miniserie que narra los daños de la catástrofe nuclear en Chernóbil ocurrida en 1986 y que, para mí, será una de las favoritas para ganar todos los premios de televisión que desee.

Existen muchas lecturas para esta historia (burocracia, ciencia, daños, historia, controversia, mentiras). En lo personal me quedo con dos detalles inolvidables: La cinematografía (me parece bárbara) y el “malo de la película”.

Stellan Skarsgård, Emily Watson y Jared Harris protagonizan Chernobyl. / Foto: HBO y Sky
No soy un experto en audiovisuales para decir que la cinematografía es perfecta, pero apuesto a que roza esa perfección. Son más que impactantes las imágenes en exterior de los pueblos cercanos a Chernóbil y de la planta nuclear en la que el núcleo explotó. Retratan a las miles de personas afectadas y a quienes lucharon por mitigar los daños de la catástrofe. No es necesario un grito para representar el dolor.

Y los villanos, los “malos de la peli”, esa gente que con mentiras y engaños intenta subir escalones, por supuesto que terminan siendo odiosos. Meditando un poco, creo que los odié tanto no solo porque eran personajes que por negligencia y avaricia afectaron a miles de personas. Los aborrecí también porque se les añade que son personas que conocemos, inclusive, con las que hemos trabajado.

Individuos que se alimentan del daño a otros, que suben gradas pisoteando a sus compañeros, líderes ineptos y testarudos que son incapaces de enseñar y solamente se limitan a utilizar su don de asustar, gritar y castigar.

Póster de Chernobyl. / Foto: HBO y Sky

Por cierto, como paréntesis, estos influencers que viajaron a Chernóbil para tomarse fotos en los pueblos fantasma, ¿tanta estupidez en esas cabezas?

Confieso que después de ver esta serie, surge una curiosidad de saber cómo se ven los lugares evacuados. Pero, ¿aprovecharse de la tragedia para ganar seguidores en Instagram? Lo más triste es que no me sorprende.

Muy recomendada esta serie de HBO.

#Chernobyl #ChernobylSerie

miércoles, 17 de julio de 2019

The Simpson – Las risas ácidas y amarillas de la nostalgia

Foto: Cortesía
A principios de los noventa tenía una alarma en mi reloj que, de lunes a viernes, a las 6:45 p.m., me recordaba que tenía 15 minutos para llegar a un televisor y ver The Simpson. Esto con todo y burla de mis amigos.

Si estaba en casa era fácil, ya que era el único programa televisivo que podíamos ver en familia, todos juntos, sin pelear, mientras cenábamos.

Dicha ceremonia casi religiosa duró casi siete años. Al principio me sentía muy exclusivo, porque no todos conocían esa serie de televisión. Y más importante: No a todos les hacía gracia.

Podía repetir algunas punch lines de Homero en una reunión o en el colegio, y algunos reían. Claro, con los años conocí a personas con colección de figuras, camisetas, discos y tatuajes de la familia amarilla. En ese momento, dejó de hacerme sentir exclusivo.


En el estreno de Fox Latinoamérica de la temporada 30 de The Simpsons. / Foto: Pato's Funko Show

Ya después del 2000 los abandoné. Sus lugares en mi necesidad de reír con humor ácido y crítico fueron ocupados con el tiempo por South Park y Family Guy.

Así que, al haber sido invitado hace unas semanas por Fox Latinoamérica al preestreno de los primeros capítulos de la temporada 30 (la última sin el yugo de Disney), no pude dejar de recordar mis momentos favoritos, como cuando Steven Tyler grita “Hola San Luis” en su concierto en Springfield, o el capítulo en que Ayudante de Santa se conoce con Bart. Un gran personaje ese chucho.

No sé si el hecho de recordar nos ayude en algo más que alimentar la nostalgia. Pero al ver nuevamente las tonteras de Homero, volví a reír, igual como lo hacía hace más de 20 años en el comedor de mi casa junto con mis papás y hermanos, en paz, como una feliz familia semidisfuncional y pacífica.

#TheSimpson #TheSimpsonSeason30

lunes, 20 de agosto de 2012

Girls – Yo también fui acomplejado y deprimido



Sin tanta casaca, les digo que Girls es una gran serie de televisión acerca de jóvenes. Para comenzar, se agradece que no es otro reality show. Luego, las historias son interesantes, las locaciones chingonas, música de a huevo y los personajes son tan tontos, chistosos, raros, inmaduros y patéticos que resultan ser muy humanos al final de cada episodio.

Y si profundizo un poco, el personaje principal, Hannah, es tan acomplejada y deprimente que me recuerda demasiado a mí cuando tenía alrededor de 20 y 25 años. Ella es una recién graduada en letras y aspirante a escritora que no consigue un trabajo “digno”, su novio pareciera ser un total imbécil y su carrera como autora no despega. Inclusive, hay un episodio que es de mis favoritos, en el que se caga de la envidia porque una su compañera de universidad publicó un libro antes que ella, y era acerca de una tragedia. “Se le murió el novio, maldita suertuda”, dice Hannah mientras ve la portada. 

Y así era yo. Miraba cómo compañeros que creía más tontos que yo conseguían trabajos, escribían en medios alternativos o se graduaban, y yo no. Seguía estancado en mi depresión y era testigo de cómo estudiantes que no sabían distinguir ni siquiera una palabra grave de una esdrújula, conseguían trabajo escribiendo en periódicos y revistas.

E igual, yo no hacía nada para cambiar eso, más que quedarme de brazos cruzados y con el espíritu frustrado, porque sentía que no merecía esas oportunidades y todos esos complejos que solo un joven de clase socioeconómica media puede sentir. Por suerte, me cayó un trabajo, de esos que te exprimen al máximo. Y dejé de llorar, porque no es fácil quejarse cuando trabajas 14 horas al día. Y así terminó la lástima hacia mi persona, así cayeron poco a poco mis complejos (no todos, eh), así entendí que si quería un cambio, mínimo debía moverme.

Por eso me gustó tanto esta serie, que la puedo explicar así: “Girls es como si un director pupilo de Christopher Nolan dirigiera su versión de Sex and the city”. No digo más.

Gracias Serginho por el préstamo. Diste en el clavo.

Y si les dio curiosidad, acá les va un clip.

lunes, 9 de mayo de 2011

Cowboy Bebop es poesía


No sé definir la palabra poesía, pero al ver la serie de animé de 1998 Cowboy Bebop, aseguro que eso es poesía pura.

La música, el sarcasmo, el humor negro, las peleas cuerpo a cuerpo, los tributos al jazz y al rock en los títulos de los episodios, la sabiduría de Jet, los reflejos en mi vida, el cuerpo de Faye, los pasados tormentosos, los planetas, Blue, la personalidad de Spike, los "villanos", las persecuciones con naves espaciales, las micadas de Ed, las miradas y labios de Julia, el episodio final, The Real Folk Blues y hasta el chucho.

Toda una delicia. Y me quedo con la frase de Jet, "espéralo, porque el tiempo corre"... y vaya si se nos escapa.

Cowboy Bebop The Movie: Opening Scene from dee dee on Vimeo.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Grown ups - Adam Sandler es el cómico de patada en los huevos


Cuando el año pasado escuché que Adam Sandler, Chris Rock, David Spade y Rob Schneider actuarían juntos en una película, me emocioné. Yo crecí viendo Saturday Night Live y gocé los chistes racistas de Rock, sangronadas de Spade, personajes absurdos de Schneider y sobre todo las tonteras de Sandler. Así que ver reunidos a estos veteranos de la comedia para mí es como si Paul, Ringo, John y George grabaran un disco nuevo. Sí, exageré.

Así que ya sentado en mi butaca, inquieto como si fuera a reunirme con mis amigos de la infancia, abrí la mente para reír como lo hice en la adolescencia. Bastó media hora para temer lo peor. “Aseguro vendrá una fácil y vulgar patada en los huevos para hacernos reir”, pensé.

Grown ups es una bufonada donde los personajes se la pasan insultándose y haciéndose bromas todo el tiempo, unas muy graciosas, otras vergonzosas. Tiene escenas para soltar carcajadas (destaca la que incluye una flecha asesina en el aire) y cameos que siempre se agradecen (algunos si parpadeás te los perdés).

La película carga con más virtudes que defectos y aseguro muchos estarán en desacuerdo conmigo, porque es demasiado desordenada. Es un exceso de escenas notoriamente improvisadas y a veces sin rumbo alguno, y el exceso aburre. Por tratarse de una supuesta película “familiar”, las bromas infantiles desentonan con guasas de adulto. Sandler interpreta al mismo personaje "regular guy" de todas sus películas, pero Rock y Schneider resultan un desperdicio gigante llegando solamente a salpicar su humor de vez en cuando. Spade es de lo mejor siendo el enano mañoso, chingón y odioso que tanto amamos. Al elenco se les une Kevin James, siempre cumplidor en su trabajo.

Con pocos minutos de metraje ya se adivinan todos los elementos usados por el actor Sandler y el director Dennis Dugan en este tipo de películas: maltrato animal, escenas escatológicas, música facilona de fondo, villanos torpes, exceso de estupidez, golpes, golpes y más golpes. Todos estos detalles que me han alejado del cine de Sandler en los últimos años.

¿Me reí? Sí, y mucho. ¿Es graciosa? SÍ, si eres hombre, y NO, si eres mujer. Tal vez me tomé muy en serio esta comedia. Y termino contando que me equivoqué, en la pantalla no se observa una patada en los huevos. Se ven dos.

lunes, 19 de julio de 2010

Los Pitufos - ¿Demonios, drogos o comunistas?


Decían que los pequeños azules en realidad, eran demonios. Utilizaban gorro blanco para esconder sus cuernos. Los muñecos cobraban vida en las noches y le hacían daño a sus dueños, niños la mayoría. Si tirabas el juguete a la basura o un barranco, entonces regresaba y lastimaba al más pequeño de la familia. Inclusive, el vecino del amigo del primo de un mi compañero de colegio, sufrió de esos aruñazos en su brazo y mejilla izquierda… lo juraba. Parecían rasguños de gato.

También existe la teoría de que The Smurfs son producto de una bebida alucinógena creada y consumida por Gargamel. Este cuate se pone bien azul, y ya pedo mira monstruitos del mismo color. La clave es que los hongos donde supuestamente viven Los Pitufos son ingrediente clave en su pócima “medicinal”. Por eso su odio, sus deseos de aniquilarlos y robarles las pituficasas. Y Azrael… él es un gato cool.

Y muchos críticos han dicho que Los Pitufos es una obra que lanza un mensaje comunista a la niñez. ¿Por qué? Pues muestra una comunidad donde cada integrante sale adelante con sus virtudes específicas, pero nadie es más que nadie. Aunque son diferentes, al final del día todos tienen lo mismo. Además, no utilizan dinero para intercambio de bienes y servicios.

Pero Hollywood tiene otra idea, y es que ahora les blues serán arrojados por Gargamel a nada más y nada menos que Nueva York, ese lugar donde Godzilla fue a poner sus huevos, King Kong hizo berrinche, alienígenas visitan cada año y el fin del mundo inicia. Bárbara originalidad de los guionistas gringos.

Así que… ¿Pitufidemonios? ¿Pitufialucinógenos? ¿Pituficomunistas? ¿pitufimoviewillsuck? (insertar música de Dimensión Desconocida… y fade out).

martes, 18 de mayo de 2010

¿Y si te enamoras de una anime?


Hace un par de meses, un japonés se casó con su almohada. Sí, riámonos, soltemos carcajadas, es gracioso, aceptémoslo. JAJAJA ¿Ya nos reímos lo suficiente?

Okay, los hechos son que Lee Jin-gyu compró una dakimakura, la cual es una especie de almohada grande para abrazar y lleva la imagen de un personaje popular de anime impreso. La de él era Fate Testarossa, una lolita rubia de ensueño. La noticia acá. Resulta que se enamoró de su dakimakura, se casó con esta y ahora viaja por el mundo abrazándola, comen juntos y seguramente disfrutan de noches de sexo abrumador.

Este japonés perdió el sentido común, no hay duda. Ahora, aunque da pena ajena ver las fotos de Lee besando a su almohoda, yo recuerdo cuando vi por primera vez a Rei Ayanami, una piloto de robots de 13 años dentro del anime Neon Génesis Evangelion. Sentí como un cosquilleo. Y cada vez que figuraba durante esos 26 episodios, mi corazón latía más fuerte. Su misterio, su amargura, su silencio… me embrujó.

Inclusive, hasta soñé con ella. Recuerdo perfectamente, estaba sentada en una esquina de la escuela, toda recha como siempre, y yo no me animé a hablarle, maricón como siempre. La veía, la estudiaba, analizaba cada movimiento. Su pelo azul era agitado por el viento, casi nunca levantó la mirada. Su cuerpo tan delgado, su alma tan ausente. Cruzamos miradas por menos de un segundo, fue el único contacto durante el sueño.

Me emociona recordarla, tal vez fue un tinte de enamoramiento el que me dio, no sé. Ah, pero regresando al asiático Lee, casándose con su amor anime… ese pobre loser sí necesita ayuda profesional.

lunes, 15 de marzo de 2010

That Metal Show: A falta de pan… tortilla, y a falta de tortilla… VH1


De adolescente pasaba horas viendo videoclips. Canal 25 en UHF, Frecuencia Directa en Canal 5… cualquier programa de vídeos musicales era bueno para mí. Hasta que en 1994, cuando tenía 18 años, MTV llegó a mi hogar. Todo un acontecimiento. Devoraba cualquier cosa que transmitiera, pero poco a poco se fue jodiendo la cosa. Música de Britney y sus copias, Backstreet Boys y sus clones, reality shows y concursos pupusos reemplazaron al rocón.

Hasta hace unos 5 años que VH1 encontró un público alternativo y consumidor: los ochenteros y noventeros melancólicos, así como tú y como yo. El canal no es la gran cosa, pero cada año sacan algún programa roquerón que me obliga a desvelarme para verlo en estreno. Estos han sido Supergroup, Metal, 7 Ages of Rock, Rock of Love… y este año el turno es de That Metal Show.

Tres conductores conocedores y fanáticos del metal hablan cada semana sobre sus bandas favoritas, sus aventuras, bromas… e intelectualizan al heavy metal, género machacado por tanto cliché. Este programa le devuelve el honor a esta rama del rock, siempre rechazada, siempre malinterpretada. Si te interesa debatir si Iron Maiden es mejor que Judas Priest, o si Black Sabath influenció más al metal que Led Zeppelin… es seguro te gustará el show.

Otra bendición de That Metal Show, es que rescatan a metaleros apartados, olvidados o dados por muertos. Lita Ford, Ace Frehley, Dee Snider y su Twisted Sister, Anvil, Stryper… algunos ejemplos. Además, en Guatemala está de moda ser metalero... a ver cuánto dura la tendencia (¿un día más?... ¿dos?...).

Estreno de episodios nuevos son los martes en la noche, y los repiten en el curioso horario del canal.

Vídeo de cuando llegó Rob Halford, de Judas Priest.

viernes, 4 de diciembre de 2009

El Storytellers de Foo Fighters


Me encanta el programa Storytellers. Ya he tenido el gusto de ver a Tori Amos, Def Leppard y Pearl Jam contando sus anécdotas y tocando algunas canciones. Este año el turno de grabar este especial fue de Foo Fighters, una banda que para mí tiene tres grandes virtudes. Primero, buena música y sin caer en pretensiones. Segundo, seguir la línea de Van Halen y Tom Petty para hacer videoclips creativos. Y tercero, no dejan de ser fans de música en ningún momento.

Cuando en 1996 se conoció la noticia de que Dave Grohl estaba en gira liderando a una banda, inmediatamente tuvo la bendición de la prensa, de la crítica y sobre todo del público. Su carisma y talento era conocido desde sus tiempos de Nirvana. No fue fácil acostumbrarse a verlo cantando y tocando guitarra. Pero poco a poco nos ya llenado con los Foo Fighters de canciones y recuerdos inolvidables. Una de éstas es de mis favoritas de toda la vida.

En el Storytellers podemos verlo en todo su esplendor (a veces creo que Grohl nació para la tele). Acá nos relata los inicios de la banda, los demos, la primera gira, un Halloween cuando se disfrazó de Darth Vader, la historia de Big me y los dulces Mentos, un par de rolas nuevas y anécdotas con Neil Young y Bob Dylan. Recomendadísimo, reirán bastante. Verlo en VH1.

Top 5 canciones Foo Fighters.
1. Best of you
2. D.O.A.
3. The Pretender
4. I’ll stick around
5. Times like these

Update: Gracias Allan y Pato por la recomendación.

lunes, 10 de agosto de 2009

¿Por qué NO DEBO VER Charm School: Rock of Love Girls?


Si no estás al tanto, Rock of Love fue un programa de televisión donde varias señoritas, muy guapas y bien dotadas, se pelearon por ser la pareja sentimental del cantante de Poison, Brett Michaels. Yo no me perdí ni un episodio. Ahora, estas féminas, cuyas profesiones van desde modelos, bailarinas, actrices y “fans roqueras”, compiten en Charm School: Rock of Love Girls, una escuela de modales donde la ganadora se llevará $100 mil. Todo esto en formato reality show y creado por VH1.

Yo ya había prometido abstenerme de ver otro reality, por muchas razones. Pero la semana pasada que encontré el primer episodio de Charm School: Rock of Love Girls, me lo disfruté enterito.

Por esto, realizo una lista de 3 poderosas razones por las que NO DEBO VER este show.

1. El tiempo es oro. Tengo tantos libros a la mitad (me da miedo que por cuestiones patológicas no los termine) y películas recomendadas en espera como Milk, Doubt y Frozen river, que bien podría adelantar en esto.
2. Higiene espacial. Mi habitación está hecha pedazos. Tengo meses de no limpiarla. Podría tomar una hora a la semana e ir arreglando poco a poco.
3. Higiene mental. Estos espectáculos tan quemados, no creo que alimenten mi cerebro en ningún caso. Peor aún, siento que más me joden la cabeza.

Estas son mis razones, muy fuertes. Así que… bueno… pensándolo bien… ¿qué es una hora semanal de atrofio cerebral? Charm School: Rock of Love Girls, los martes a las 9 de la noche. Espero le vaya bien a Brandi M. (la de la foto), mi favorita, aunque no le tengo mucha fe porque ya he visto un par de imágenes suyas llorando... pobrecita.

domingo, 20 de julio de 2008

El primer punk que conocí


Vestía camisetas viejas y pantalones de lona gastados. Usaba chapulines y una gorra celeste. Lucía algunos tatuajes y un bigote desarreglado.
No trabajaba y tampoco buscaba oficio. Su educación era baja y le gustaba el rock & roll.
Los niños no los respetaba, así que él los golpeaba. Las mujeres no lo respetaban, así que ellas lo golpeaban.
Vivía en un palomar y debía más de un año en renta.
Le gustaba el fútbol, pero no era gran aficionado.
Era un gran comilón y flaco con una pluma.
Enamoradísimo de las mujeres bonitas, despreciaba a las feas.
Tenía pocos amigos y todo le salía mal cuando deseaba ayudar a alguien.
Decía chistes cae mal y tenía una inclinación por el humor sarcástico.
Había metido las patas, de donde surgió una hija rebelde, pecosa, chingona, que se peinaba con chongos en la cabeza y vestía un suéter rojo mal abotonado.
Hoy, yo te saludo Don Ramón, el primer punk que conocí en mi vida.

Ver video de Don Ramón, un poco incómodo al principio, pero perrea y canta al final

miércoles, 16 de julio de 2008

Chistes sucios y mucha cerveza en la tele


Políticamente incorrecto y muy gracioso. Así era The Drew Carey Show. Durante el tiempo que lo pude ver en televisión, que fue antes del 2,000, no me di cuenta de la irreverencia total del programa.
Los protagonistas se emborrachaban, fumaban y decían chistes sexistas y racistas. Actualmente, esto ya no se podría pasar por la caja boba.
En Youtube encontré algunos segmentos que son demasiado graciosos como para no compartirlos.

Pueden ver:

Audición para guitarrista con Slash, Dave Mustaine, Lisa Loeb y Joey Ramone.

Placa mental en la cabeza

domingo, 13 de julio de 2008

Jim Breuer – El comediante del rock


Han habido muchos comediantes que le han dado a la música rock un lugar destacado en sus rutinas, pero lo que hace Jim Breuer es fascinante.
Él canta, baila, grita, corre, salta, imita, moshea…
Jim Breuer es tan gracioso, que en sus años en Saturday Night Live de 1995 a 1998, hacía ver a Will Ferrell y Jimmy Fallon como simples novatos.
Mi favorita fue siempre su imitación de Joe Pesci, entrevistando personalidades y dándoles una golpiza al final. Y muy cerca tengo presente su personaje de Goatboy, un experimento científico que mezcla a un ser humano con una cabra, y presentaba videos de los ochenta.
Actuó junto a Dave Chappelle en la película de mariguanos Half Baked, la cual es tan, pero tan idiota, que da risa.
Actualmente tiene su propio programa de radio y de vez en cuando realiza rutinas para Comedy Central.
Les dejo algunos videos, para que con tiempo y sin pena, se caguen de la risa.

Jim Breuer imitando al cantante de AC/DC.

Ahora haciendo honores a Metallica (con subtítulos en español)

Y su rutina del alcohol y borrachera en el estómago (lo máximo)

miércoles, 7 de mayo de 2008

Amorcito real


Primero, desprecié Flavor of Love, donde se le buscaba mujer al rapero Flavor Flav, pero terminé viendo los últimos capítulos, muy emocionado.
Luego prometí no ver la segunda temporada de tal programa, para luego tragarme mis palabras porque me la disfruté completita.
Más tarde, juré por mi nombre y por mi sanidad ignorar I Love New York, serie para encontrar el hombre ideal a la temida negrita que quedó en segundo lugar en Flavor Flave, las dos temporadas.
Casi lo logro, hasta que en un descanso de fin de año, vi todos los episodios en una maratón que duró más de 12 horas.
Ya luego me topé con el anuncio de Rock of Love y decidí ponerme flojito y cooperando.
Religiosamente vi todos los capítulos en donde Bret Michaels (cabe mencionar que fui muy fanático de Poison en mi adolescencia) se besaba, sobaba y también platicaba con 20 chavas (supestamente) roqueras que buscaban una parte de él, ya fuera amor, dinero, fama… a gusto del cliente.
La verdad, me gustó mucho el programa, tal vez porque yo mismo me imaginaba estando ahí, compartiendo con tantas patojas bonitas y sabiendo que por alguna razón, querían estar conmigo.
Platicar, acariciar, enamorarme de una mujer diferente cada 15 minutos.
Consolarlas, conquistarlas, cegarme con sus virtudes físicas y emocionales.
Saber que se pelearán por mí y para mí, que harán todo lo posible por tenerme, TODO LO POSIBLE.
El sueño de tener un harem anárquico-fashionista.
Mmm.
Me siento saludable dándome un tiempo y disfrutar mis “fantasías animadas de ayer y hoy presentan”.
Por cierto, ganó mi favorita, Jess.

“Jay Kelly”: El tiempo pasa (por no decir “envejecemos”)

  “Jay Kelly” (2025) es un drama dirigido por Noah Baumbach y protagonizado por George Clooney y Adam Sandler. La película sigue a una estre...