lunes, 6 de diciembre de 2010

Yesterday


En el aula, más de veinte niños vestían como estrellas de rock. Willy cargaba su chumpa de cuero, cantaría Life is life; Ingrid limpiaba su vestido de lona y peluca para su turno con What’s love got to do with it. Todo orquestado por Miss Ale, quien para nosotros era una de las maestras más queridas en el colegio, y ahora que lo pienso ella debió ser una recién graduada de magisterio de tan solo 18 años y fanática a morir de la música pop. A cada uno nos dio una canción para sacarle la letra, aprendérnosla y cantarla en frente de la clase como examen final de Inglés.

Yo tuve la responsabilidad de interpretar a Paul McCartney y cantar Yesterday. Mi madre, beatle-fan de toda la vida, me ayudó con las líricas y con aprendérmelas. Practiqué mucho con ella. Los tiempos no se me dificultaron pero temía por mi memoria y mis nervios, nunca han sido una ventaja, todo lo contrario.

Regresando al día del gran evento, Mau se puso un traje de karateca y cantó The moment of truth mientras tiraba patadas voladoras, muy a lo Karate Kid. Charlie no desaprovechó y con sus lentes oscuros y chaqueta roja se hechó Billy Jean, con todo y moondance. Todos aplaudían los buenos shows y abucheaban a quienes olvidaban las letras. Crueldad natural de niños.

Llegó mi turno. Con tacuche azul y guitarra en mano pasé adelante. Miss Ale dio play y esas notas de guitarra acústica tan solitarias y melancólicas de Yesterday comenzaron. A casi veinticinco años de ese momento ya no recuerdo si canté bien, si confundí palabras o la calificación. Pero no olvido la sonrisa de Miss Ale al final de la canción y las tardes retrocediendo y dándole play al cassette viejo de Yesterday con mi madre, cantando una y otra vez esa canción que ahora sé, Paul la escribió pensando en su mamá. Qué casualidad.

lunes, 29 de noviembre de 2010

“Me dan asco los Beatles”


“Me dan asco los Beatles”, dijo la joven señora. Casi me atraganto. Le pregunté a mi vecino en la mesa si había escuchado lo mismo. Lo afirmó sin dejar de comer, con un leve movimiento de cabeza, sin darle mucha importancia.

“No sé por qué tanta bulla, su música ni se entiende, y siguen sacando los mismos discos y la gente los sigue comprando, sólo le cambian una nota a cada canción y ya se vuelven locos. ¡Qué tontos!”, añadió. Ahí yo no podía debatir mucho, pero que haya usado esa palabra, “odio”. Ella se convirtió esa tarde en la única persona que conocía en carne y hueso quien odiara a The Beatles. Me angustié. Conozco a algunos quienes odian a The Doors, Silvio Rodríguez, Guns N’ Roses, por problemas de vínculos personales, representan recuerdos ingratos. Pero ¿quién podía odiar así por así a los Favs, a los genios de Liverpool, a los creadores de tanta maravilla musical?

Quisiera escribir que la doña responsable del comentario era una vieja horrible que escupía al hablar. Pero no, era guapa, vestía bonito y olía bien.

“Y todos viejos todavía dan conciertos, les cuelgan todos los pellejos por todos lados cuando se mueven, qué asco. Hasta siguen fumando, son unos cadáveres los tipos. Más el guitarrista, es horrible. Seguro son drogadictos”, siguió su crítica, la cual fue confusa. Me atreví a incluirme en la plática, perdón, en el monólogo. “Seño disculpe, tal vez usted se refiere a los Rolling Stones”, le dije.

“Ah, pues esos digo, viejos asquerosos”, me respondió. Sentí un gran alivio, porque los Stones nacieron para ser odiados, repudiados, rechazados. Son los malos necesarios de la película, los feos, los raros, y por eso me gustan. Y regresó el sentimiento que todavía no conozco a alguien que odie a The Beatles. Ahora, esa tarde el trofeo a la idiotez tuvo a una indiscutible ganadora. Bravo. Aplausos.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Don Joaquín se persigna


Don Joaquín se persigna mientras camina, a cruz por paso. Cuando se acerca a las ventanas de los carros levanta su mano, mueve sus dedos y dice en voz muy baja “una ayudita”. Nunca lo he escuchado decir algo diferente, tal vez un “gracias” cuando recibe algo.

O aquella mañana asoleada cuando pinché llanta en esa esquina y se acercó para decirme, pues qué más, “una ayudita”. Le pedí fuera más considerado con mi mediana tragedia, cambiar llanta bajo el sol de medio día no es cómodo. Él se fue con su acostumbrada coreografía de frente, panza, izquierda y derecha. Luego me disculpé.

Lo conozco desde hace tres años. Compartió por unos meses el semáforo con una señora cargando a un bebé y unos niños payaso. Una vez, y fue la única, lo vi en otra calle. Caminaba al lado de una señora aparentemente normal y más joven que él. La seguía. Creo lo llevaba a su puesto.

El anciano parece descascararse, y no a paso lento. Ha bajado su ritmo, ahora alcanza solo un carro durante el rojo. Antes llegaba a dos o tres. Lo veo casi todas las semanas. En ocasiones le doy algo, en otras apuesto por el desdén. Verlo me hace pensar en cientos de cosas mientras perdura el ritmo de padre, hijo, espíritu santo y amén. Algo así como horizontal - vertical, horizontal - vertical, uno - dos, uno - dos.

Yo le digo Don Joaquín, la verdad no tengo ni idea de su nombre.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Marimbas del infierno – poesía guarra


Colores tan opacos como las calles mugrientas en las que camino cerca de mi trabajo, donde se esquivan personas y trozos de mierda, ambos tirados en la acera, ambos hediondos. Humo, violencia, caos. Aire viciado, vidas viciadas. Dicen que es bello, que soy incapaz de verlo. Dicen.

Personajes tan chapines como ustedes y yo, hartando tierra como ustedes o yo. Con sueños, con hambre, con más batallas perdidas que ganadas. Soportando la chingadera. Ellos ríen, lloran, sangran, aman, sueñan, trabajan, se empedan, se levantan, ríen, lloran.

Historias tan patéticas que parecen coloridas, e inclusive graciosas. Como muchos chapines los personajes se ayudan un día, al próximo se lijan por la espalda. Sonríen por sus desgracias después de haberlas llorado. La muestra perfecta de esa brecha gigante entre el “querer” y el “poder” en nuestra calurosa Latinoamérica.

Marimbas del infierno es rock, es risas, es arte, es rechazo, es luz y oscuridad, es un litro de Gallo en una cantina que a su vez funciona como restaurante de comida china, es Guerreros, es intolerancia, es inhalar. Es un espejo de gran parte de nuestro país, nos queramos incluir o excluir, da igual.

lunes, 8 de noviembre de 2010

“La masacre de las mariposas” o “pendejada en casamientos”


Cualquiera de ambos títulos podría utilizar hoy. La historia es así: está atardeciendo, los recién casados entran al salón destechado, suena la música, todos aplauden, lo normal. Hasta que dos damas sacan una caja y la abren. Lo que supuestamente debió suceder es que saliera más de una docena de preciosas mariposas volando, atravesando el salón y representando libertad, belleza y prosperidad que tendrá la pareja. Una imagen de ensueño, de príncipes y blanca nieves.

En realidad, lo que sucedió fue que las mariposas no salieron de la caja porque ya estaba oscureciendo, y por naturaleza ellas buscan refugio para protegerse. Las brillantes damas comenzaron a somatar la caja y a sacudirla, como sacando dulces de una piñata destrozada. Las mariposas se negaban a salir, así que fueron sacadas una por una, tomadas de las alas y tirándolas hacia arriba. No volaron, al contrario, se dieron unos golpazos y caídas. Entonces damas enfurecidas junto a los niños comenzaron a agarrarlas y tirarlas también hacia arriba. Luego inició el baile de damas con caballeros y a ritmo de vals las fueron machucando poco a poco, formando un leve puré de mariposas en la pista de baile.

Me cuentan esta es la moda en celebraciones de primeras comuniones, quince años y casamientos. Recuerdo antes sucedía con las palomas, que cuando les abrían la jaula y la sacudían, salían golpeándose las alas y cabezas. Caían mareadas del choque con la jaula, las recogían y las tiraban hacia arriba de nuevo. En algunos lugares todavía lo practican.

Linda pendejada de celebración, ¿no?

lunes, 1 de noviembre de 2010

Gracias Calamaro


Por tu sencillez y autenticidad
Por compartir tu amor hacia toda música
Por esos tangos desde tu corazón
Por habernos bendecido con mi flaca
Por los amigos que abracé en gradas
Por quienes no estuvieron ahí y recordé
Por incluir Mi gin Tonic y Crímenes perfectos
y haber cerrado con Canal 69
Por tus bromas y risas
Por curar esas memorias dolorosas
Por tu calor hacia Guatemala
Por ese concierto de puta madre
Gracias Andrés, gracias poeta, gracias salmón
Me queda algo adentro tuyo siempre

Update 1: Gracias Pato por la foto. El lugar fue perfecto.
Update 2: Lo que dice Calamaro acerca de Guatemala en su blog.
Update 3: Un vídeo muy bien tomado, dando un pequeño ejemplo del toque.

lunes, 25 de octubre de 2010

Anvil - encontrá tu canción y cantala


La amistad es un tesoro. Un amigo te acepta tal cual, con todas las virtudes y debilidades del paquete. Habrá malentendidos, peleas, enojos, lo que quieran… pero el amigo ahí está, regresa, perdona. Creo el secreto del éxito es la fidelidad pura de la relación, el sentido de amar a la otra persona por como es. Un amigo no intenta cambiar al otro. Es un tómalo o déjalo. Y nadie dijo que esto es fácil, para nada, es un fijo dolor de huevos, una auténtica patada testicular, y ahí está la razón del porqué afirmo la amistad es un tesoro.

Al heavy metal lo pueden ver absurdo, decadente e inmaduro. Tan burlesque que algunos siguen asociándolo con lo satánico, oscuro y maligno, cuando al final es mucho más. Por eso es tan popular, logrando tocar lo más básico del ser humano, lo salvaje, lo zafado, la demencia. Es la rebelión de los sentidos humanos. Es divertido. Y todo esto nos lo afirma el fascinante documental Anvil, la historia de Anvil, una preciosa muestra de que el tiempo vuela y se lleva nuestra vida, y ni cuenta nos damos.

Anvil nunca estuvo en el lugar indicado, en el momento indicado. La banda del guitarrista y cantante Lips con el baterista Robb Reiner fue famosa a mediados de los ochenta. Aunque grabaron más de 10 discos, se quedaron en el olvido. Después de 30 años de carrera estos cincuentones siguen buscando esa oportunidad para ser un grupo exitoso de metal, mientras trabajan de pilotos y albañiles. Todo por el pacto hecho de adolescentes para seguir tocando heavy metal hasta envejecer.

Un ideal es lo último que muere. Debería.

lunes, 18 de octubre de 2010

Recomiendo: películas post-apocalípticas


Y después del fin del mundo, ¿qué hacemos?, ¿a dónde vamos?, ¿qué defendemos? Son algunas preguntas malabareadas desde que tengo memoria. Historias después de la guerra mundial, del holocausto terrestre, de la maldición humana, de la Apocalipsis…. Cuando las cucarachas están a punto de convertirse en el único ser viviente en el planeta, ¿qué le queda al ser humano? Existen películas de Ciencia Ficción (ojo, no confundir con cine de Fantasía) que nos dan su punto de vista. A continuación les recomiendo algunas de mis favoritas.


The road (El camino, 2009)

El planeta sufrió un cataclismo. No hay capacidad para proporcionar energía eléctrica. La gran mayoría de flora y fauna se extinguió. No hay comida, por lo que se recurre al canibalismo. Un hombre junto a su hijo deben cruzar todo el país de EEUU. Buscan llegar al sur antes de morir por el frío del invierno en el norte. Es una cruzada larga, además deben esquivar a los grupos de caníbales formados para sobrevivir. En el camino el padre tendrá que luchar también contra su constante e inevitable pérdida de esperanza.

Qué difícil es mantener los valores cuando se camina en puntillas al borde de la muerte.




Dead man’s letters (Cartas de un hombre muerto, Unión Soviética 1987)

Un error de computadora desata una guerra nuclear. Después del estallido de bombas, la superficie terrestre no solo queda destruida, también termina contaminada por la radioactividad. Un pueblo ruso se las ingenia para sobrevivir en un búnker y mantener la fe por su existencia. Uno de los refugiados dedica su tiempo a escribir cartas a su hijo, quien supuestamente murió por la contaminación. La frase de la película: “Recuerden. El mundo no ha muerto... Váyanse y caminen hasta que se les agoten las fuerzas. Porque el hombre que camina siempre tiene esperanza”.

El peor castigo contra la humanidad, es soportarnos entre nosotros mismos.




Children of men (Hijos de los hombres, 1996)

Es el año 2027, y desde el 2009 dejaron de nacer niños, el ser humano perdió su capacidad de reproducirse. Anarquía, guerras, ataques racistas y pandemias de enfermedades letales se convierten en el día a día en el mundo. Y entre tanta desgracia descubren a una joven de raza negra embarazada. Ella corre peligro porque grupos terroristas la buscan para asesinarla, así que se le encomienda a un activista retirado la misión de protegerla y entregarla a un grupo de científicos, quienes desean estudiar su caso y salvar a la especie humana.

Los planos secuencia de larga duración y el toque roquero de la película resultan perfectos.

lunes, 11 de octubre de 2010

Yo también puedo ser Arjona


Mi amigo Allan en su blog escribió una reseña demasiado completa del nuevo disco de Ricardo Arjona, quien para muchos es el guatemalteco más exitoso y famoso del mundo (como si los premios Nobel se hubieran devaluado). En su texto me llamó la atención su frase “tampoco digo que cualquiera puede ser Arjona, eh OJO, pero pareciera...”. ¿Ah, no?

Así que, papel y lápiz en mano apunto la canción y escribo mi intento por ser Arjona, o una copia bastante cercana. Un par de horas de inspiración y aquí está el resultado, se los comparto:

Así de ilógico (versión DL)

Decir que todo cubano en su isla es soberano
O que por gastar mi dinero en chicas estoy pariendo enanos
Y que la droga de Paris Hilton era de su asistente
O que el candidato anaranjado sí será buen presidente

Que para ser Ricardo Arjona se necesita mucho
Como un par de rimas, gran altura, colochos y mirada de chucho
O pensar que tú querés conmigo
Mientras le enseñas las piernas a mi mejor amigo

Así de ilógica es mi vida sin ti
Así de irónica, así de estúpida
No sales conmigo porque tienes resaca…
¿O solo me estás dando casaca?

Como la vendedora de tortillas frente a Campero
Así de ilógica es mi vida sin tí


Qué tal.. ¿No? ¿Muy estúpido?
Tal vez si me vieran cantándola en persona…

miércoles, 6 de octubre de 2010

Hace mucho tiempo


Hace mucho tiempo decidí no ser normal. Decidí vivir la vida sin ataduras sociales y religiosas. Sin importar del qué dirán. Mandando al infierno toda etiqueta y enviando a la mierda cualquier prejuicio. Todo se resumiría en una prometedora libertad.

Hace mucho tiempo prometí no volverme a sentir solo entre tantas personas. Me prometí creer que la soledad es un juego del ego. Mi mente no sería capaz de enredar la idea de que estamos solitarios en este mundo tan grande, tan evolutivo, tan tecnológico. Nada que un buen disco o una buena película no curaría, o una miserable fantasía.

Hace mucho tiempo decidí que mis cumpleaños dejarían de ser ese día gris en el calendario. Sonreiría y recibiría con felicidad todos los abrazos y buenos deseos de familia, amigos, no tan amigos y extraños. Eso hago hoy, sonreir aunque mis dientes duelan por el frío, aunque el regalo perfecto sería desaparecier por un día.

Salud.

“Jay Kelly”: El tiempo pasa (por no decir “envejecemos”)

  “Jay Kelly” (2025) es un drama dirigido por Noah Baumbach y protagonizado por George Clooney y Adam Sandler. La película sigue a una estre...