viernes, 19 de marzo de 2010

Como hubiera dicho Chris Rock: “los chapines veremos a J.Lo… y su gigante trasero”


La primera vez que la vi fue como co-protagonista en U Turn, zafado filme de Oliver Stone. Ella toda una femme fatal, levantándose su vestido rojo, lamiéndose los labios, teniendo relaciones con su padrastro y seduciendo a Sean Pean. Me impactó.

Luego apareció con su traje verde y escotado en los Grammy, y comenzaron las fotos sensuales en FHM, Maxim y todas esas maravillosas publicaciones. Y recuerdo que era bonita la patoja, con imagen humilde, sencilla, alegre… además de un cuerpazo impresionante. Los agarrones con Puff Daddy y la nalgada en tv de Ben Affleck, momentos Kodak.

Y sus discos que no son tan malos, pero… pues… mejor sigamos con las películas. Me parece buena actriz. Agarró rollo en The Cell y me convenció en ¿Bailamos? Todo iba bien, hasta que Chris Rock soltó el banderazo de salida a las bromas sobre su gran atributo. “J.Lo tan dulce, agradeciéndole a sus papás y fans por su éxito… agradecele a tu trasero, niña. J.Lo alquiló dos limosinas, una para ella y otra para su gran trasero”. Mi gorda, casi llora.

Pues ahora, Jennifer López se viene el domingo con todo y su esposo Mark Antony (me gusta esa pareja) a dar un concierto a Guatemala. Se prevé que él cante mucho, y ella tres canciones. Compartirá escenario con Paulina Rubio, Pitbull, Hombres G y Tito El Bambino. Pero apuesto, los 15 minutos de su presentación especial, se ganará los berridos más fuertes y apasionados de los chapines. El lunes todos dirán "vi a J.Lo, es verdad, que gran trasero".

lunes, 15 de marzo de 2010

That Metal Show: A falta de pan… tortilla, y a falta de tortilla… VH1


De adolescente pasaba horas viendo videoclips. Canal 25 en UHF, Frecuencia Directa en Canal 5… cualquier programa de vídeos musicales era bueno para mí. Hasta que en 1994, cuando tenía 18 años, MTV llegó a mi hogar. Todo un acontecimiento. Devoraba cualquier cosa que transmitiera, pero poco a poco se fue jodiendo la cosa. Música de Britney y sus copias, Backstreet Boys y sus clones, reality shows y concursos pupusos reemplazaron al rocón.

Hasta hace unos 5 años que VH1 encontró un público alternativo y consumidor: los ochenteros y noventeros melancólicos, así como tú y como yo. El canal no es la gran cosa, pero cada año sacan algún programa roquerón que me obliga a desvelarme para verlo en estreno. Estos han sido Supergroup, Metal, 7 Ages of Rock, Rock of Love… y este año el turno es de That Metal Show.

Tres conductores conocedores y fanáticos del metal hablan cada semana sobre sus bandas favoritas, sus aventuras, bromas… e intelectualizan al heavy metal, género machacado por tanto cliché. Este programa le devuelve el honor a esta rama del rock, siempre rechazada, siempre malinterpretada. Si te interesa debatir si Iron Maiden es mejor que Judas Priest, o si Black Sabath influenció más al metal que Led Zeppelin… es seguro te gustará el show.

Otra bendición de That Metal Show, es que rescatan a metaleros apartados, olvidados o dados por muertos. Lita Ford, Ace Frehley, Dee Snider y su Twisted Sister, Anvil, Stryper… algunos ejemplos. Además, en Guatemala está de moda ser metalero... a ver cuánto dura la tendencia (¿un día más?... ¿dos?...).

Estreno de episodios nuevos son los martes en la noche, y los repiten en el curioso horario del canal.

Vídeo de cuando llegó Rob Halford, de Judas Priest.

viernes, 12 de marzo de 2010

Korn, Guns N’ Roses y Megadeth en Guatemala


Después de haber tenido la bendición de ver a Def Leppard (en Guatemala para una de sus giras menos productivas de su carrera) y a Pearl Jam (en México para una de sus mejores), quedé satisfecho y acomodado en el tema de conciertos internacionales para el resto de mi vida.

Así pensaba antes del huracán Metallica que pasó por mi país, revolucionando la industria de conciertos. Ahora, se anuncian como “próximos eventos” los toques de Korn (una de las bandas favoritas de mi vida), Guns N’ Roses y Megadeth (dos de mis meros traumas de adolescente). Tal movimiento era impensable hace apenas 5 meses. Ahora todo cambió.

La primera ventaja y más obvia de estos anuncios, es que tendremos la oportunidad de ver en vivo a estas agrupaciones históricas en su rama. Para un fanático es muy importante vivir en carne y hueso estos conciertos, nutrirse de la música, disfrutar de esa energía. Metallica, con todo y sus horrores de organización, estuvo fantástico. Sigo teniendo flashbacks de esa noche. No imagino algo negativo del trío que nos visitará en los próximos meses este 2010.

Y la segunda ventaja es que tenemos luz verde para soñar. Un Green Day, un Iron Maiden, un AC/DC… como siempre, vale soñar… más hoy… mucho más el día de hoy.

domingo, 7 de marzo de 2010

El concierto de Metallica - mi crónica


Pudiera comenzar este texto con el título “El más grande toque”, “Majestuosidad pura” o “James para presidente de Guatemala”. El viernes 5 de marzo del 2010 se hizo historia en mi país, por lo menos para nosotros la comunidad roquera.

Con extrema puntualidad, a las 8 en punto de la noche todas las luces del Estadio Mateo Flores se apagaron, y comenzó el tema Ecstasy of gold de la película The good, the bad and the ugly, introducción utilizada en sus conciertos desde hace más de 20 años. Al terminar, se encendieron las luces del escenario junto a una pantalla gigante, con una definición impresionante.

Comenzó Creeping death, pero también inició nuestra pesadilla. Se escuchaba extraña, como si algo le hiciera falta. Claro, era la guitarra de Kirk, estaba muda. James movía su boca junto al micrófono, pero no se oía nada. Al rato se fue el sonido completo… regresó… volvió a irse, y así se estuvo toda la canción. Era una pesadilla, como si estuviéramos naufragando en un clon del Titanic, y nadie podía arreglarlo o ayudarnos. No pudimos cantar el “die, die, motherfucker die”, qué mierda. James agitaba su guitarra, levantaba el micrófono para invitarnos a cantar, se hacía un queso… pero la pesadilla ardía y crecía.

Terminó la canción. Trujillo hizo un solo de bajo mientras los demás hablaron con un técnico rápidamente, e iniciaron las notas de From whom the bells toll. Todos saltamos cantando y gritando, hasta que nuevamente se fue el sonido del micrófono de James, luego guitarras y batería. Nosotros nos agarrábamos la cabeza, no podía estar sucediendo eso. El grupo tomó sus instumentos y salieron del escenario. Todos abucheaban a los técnicos, aunque de manera errónea se entendía que era dirigido a la banda. James en ese momento tomó el control. Al percatarse que no funcionaba ninguno de los tres micrófonos, realizó tres señas. Levantó dos dedos, hizo mímica de conectar un cable y luego de tocar la guitarra. Traducido fue “aguanten dos minutos, para que conecten lo correcto y sigamos tocando”. A esperar pues.

Estábamos sufriendo y mis amigos recurrieron al sarcasmo, nuestra medicina favorita. Culparon del incidente al espíritu de los muertos del estadio en el 96, a malas energías de Jason Newsted, fanáticos escondidos de Axl Rose, maldiciones de Cash Luna y conjuros de Monseñor Quezada Toruño. Pasó un helicóptero y Gabriel no dudó en asegurar “ahí va Metallica, ya se van, diciendo que somos un paisito tercermundista y fue un error venir”. Reíamos, por no llorar.

Diez o quince minutos después salió James hablando “hemos esperado 29 años para este momento, gracias por esperarnos algunos minutos más”. Sabias palabras y tocaron de nuevo From whom the bells toll. Todos escuchábamos esperando lo peor… no sucedió. James habló “¿Se escucha bien? ¿Aquí adelante, allá atrás? Okay, Gimme fuel, gimme fire, gimme that which I desire”, y arrancó Fuel con todo y la pirotecnia que se dejó ver también más tarde en One y Enter Sandman. Llamas gigantes adornaron el escenario y el concierto reinició oficialmente.

Llegó el turno de Fade to black, mi favorita, la tocaron más despacio, más triste, hermosa. El solo de Kirk lo máximo. Mis ojos se llenaron de lágrimas. ¿Exajerado yo?... no creo. De ahí tronaron las clásicas Harvester of sorrow, Master of Puppets y Blackened… junto a las nuevas That was just your life y Cyanide (esta todos pensaron que se llamaba Sayonara).

Trujillo todo un showman y le aplaudo, Lars y su caquerada nos presentó el por qué es uno de los mejores baterístas del mundo, y Kirk sin palabras por su talento.

“Esta canción es muy heavy para ustedes”, bromeó el cantante. “NOOOO”, respondimos. “¿Están seguros? Yo creo que sí”, dijo. “NOOOO”, repetimos, e inició Sad but true, cantada a berridos por los más de 25 mil chapines testigos de la grandeza esa noche.
Nothing else matters sonó preciosa, Enter sandman como nunca y Battery asesina como siempre.

El concierto cerró con la histórica Seek and destroy, el cual como en toda su gira, fue propuesta por James para convertirse en el ejemplo del concierto más ruidoso en cada país visitado. Sin duda, en Guatemala lo fue.

Ahora ya pasó Metallica. Haber visto a esta leyenda del rock se queda guardado en mi alma por siempre, y podemos seguir con nuestras vidas, al fin. Fue un gran viaje, espero para todos ustedes también. ¿Gozado? Al máximo.

Playlist del concierto: (Si me confundo en el orden, pido perdón)

Creeping Death
For Whom the Bell Tolls
Fuel
Fade to black
Harvester of sorrow
That Was Just Your Life
Cyanide
Sad but true
The end of the line
One
Master of Puppets
Nothing else matters
Enter sandman
To live is to die (segmento)
Last caress
Blackened
Battery
Seek and Destroy

En la foto principal, estamos el grupo de Fans Intelectuales de Metallica, como nos hicimos llamar en son de broma.
Las fotos del concierto son de master Stanley Herrarte. Pueden ver más de sus pics en su blog Fotología.

Y les dejo un vídeo de la presentación de One, tomado muy bien por un fan chapín.

lunes, 1 de marzo de 2010

Metallica – Edgar el Chupacabras


A Edgar lo conocí en 1994 para uno de los últimos trash attack que asistí. Yo regresaba de noche y ambos nos bajamos en la misma parada de bus. Él me pidió un cigarro y caminamos juntos a la colonia. Vivía a cinco cuadras de mi casa. Me caía bien, pero era muy agresivo y violento. Su manera de expresarse era terriblemente vulgar, y sus comentarios y bromas eran de nivel pierde-amigos.

Le decían El Chupacabras, basta con ver una imagen de esta criatura para darse una idea de las facciones de este mi curioso amigo. Siempre vestía una playera de …and justice for all, era la animación del martillo formado por las cabezas de los cuatro integrantes de Metallica. Y siempre hablaba del grupo californiano, siempre. Presumía que era dueño de un EP de Garage Days Re-Revisited y de un video pirata de un concierto de Metallica en Chicago. Nunca nadie los vio.

Frecuentamos mucho ese año, hasta que por arte de magia desapareció. Cinco años después lo ví por última vez. Yo viajaba en bus urbano hacia la universidad y sentí un golpe en la cabeza. Se me dificultó reconocerlo con pelo corto, razurado y vestido de manera formal.

- ¿Qué putas Lepe? No me reconocés verdad serote.
- Disculpe, no sé.
- Hasta de usted me tratás, puta, lo hueco no se quita. Te doy una pista, nunca te devolví tu playera de Mötley Crüe.
- Edgar, qué onda. Mano, qué cambio. Nunca me llegaste a prestar aquel video.
- Ah, de ese vídeo, de tu playera y tu caset de Kill’em all, olvidate. Los tuve que vender. Ya no vivo allá, me di verga con el esposo de mi mamá, ahora vivo con un cuate. ¿Y vos? Imagino sos de los pisaditos que van a las huecaditas de Bohemia Suburbana y todas esas mamadas de rock "alternativo".
- Caval. Deberías ir, se arma buen slam.
- ¿Slam? Qué es esa mierda. Si vas a un concierto de rock, tenés que moshear. Te acordás: "a moshear hijos de puta", jaja, no seás nenita Lepe.
- No vos, ya estoy viejo para el mosh.
- ¿Viejo? Pero si ni pelos en la pusa te han salido.
- Uuuy, sos un desastre... por un momento tu trajecito planchado y tu corbata me hicieron olvidar tu delicioso sentido del humor.
- Jaja, sí vos, ahorita trabajo en un banco, pero tuve que decir que no fumo mota y que no tengo tatuajes. Ya me van a cachar. ¿Viste a Metallica en Woodstock?
- Que buena mierda, va. Creeping death vos. Puta, y Fight fire with fire… yo grabé una parte, me hubiera gustado grabarlo todo.
- Talega esa mierda. Son los mejores, cabrón. Y abrieron con So what?. Majestuosidad pura. Bueno, aquí me quedo. Cuando vaya a visitar a mi mamá un día de estos, te pasaré saludando. ¿Trabajás?
- No, solo estudio.
- Ah, entonces no. No vas a tener pisto para prestarme. Andate sin tantas huecadas pues, te puede doler el culo después.
- ¿Me lo decís por experiencia propia?
- Puta, ahora que sos universitario tenés huevos de ser contestón… pues tu madre serote, tu madre... que está rica por cierto.

Nunca más lo volví a ver, y no me desagrada la idea. Inclusive, dudo que viva en Guatemala o esté vivo en realidad. Pero si no ha muerto, es posible lo vea en el toque de Metallica de esta semana, y deseo esta vez no me pida dinero prestado.

lunes, 22 de febrero de 2010

Metallica – América de Hetfield


Tengo unos amigos quienes nos conocimos de adolescentes en un grupo religioso para jóvenes. Muchos dejamos la iglesia, pero la fraternidad perduró. América es una de mis mejores amistades de esos tiempos.

Una tarde del año 2000, ella hablaba con mis compañeros de la universidad. Relataba sus historias de fiestas, de discotecas y de sus canciones favoritas para bailar. “Ah, pero mi grupo favorito es Metallica, muchá”, dijo. Todos reímos. “En serio, tengo casi todos los discos, solo me faltan algunos como Master of puppets y …and justice for all”, añadió. Todos comenzaron a hablar de Metallica. Yo quedé sorprendido, porque tenía 7 años de conocer a esa colocha chaparrita, y no sabía de sus gustos metaleros. Le toqué el brazo y le pedí que no fuera mentirosa. “Siempre te digo que soy fan de Metallica, que James Hetfield me encanta… y vos nunca me creés, solo te reís”, concluyó.

A los días visité su casa y me enseñó sus discos, originales y cuidados como si fueran la joya más preciada en el planeta. Ahí estaban brillantes las portadas del álbum negro, de Load y Reload, Garage Days. Increíble. Era verdad su fanatismo, aunque fuera la mayoría del Alternative Metallica Noventero. Escuchamos algunas canciones y platicamos de la banda. Señaló una foto del vocalista y exclamó “me gusta cuidar mis cds y tenerlos en sus cajas originales, y me encanta James, vos, yo me casaría con él… no le vayás a contar a mi novio porque se enoja”.

Para un su cumpleaños, ella bajó de su caja fuerte (imagino) los discos y su novio de esa entonces los dejó caer. Tragedia total. Las cajas se quebraron, hubo que buscar debajo de los muebles los cds, algunos se rayaron. Ella se molestó mucho, pero aguantó como las hembras más machas. Hasta le fecha, todavía recordamos el incidente con humor ácido.

A principios del 2009 recibí su llamada: “vos, Metallica va a estar en el Foro Sol de México este año, ¿me hacés ganas?”. Yo en esa entonces tenía poco trabajo, ningún compromiso fuerte y algo de dinero. Le dije que sí pero con una condición, que un su amigo mexicano nos comprara las entradas. Nuestro contacto chilango nos quedó mal y no pudimos ir. Hoy, cargo nuestras entradas para el concierto del 5 de marzo en Guatemala. Se nos cumplió el deseo, veremos a Metallica, aunque ella en Gradas junto a su esposo y yo en Gramilla con mis amigos.

lunes, 15 de febrero de 2010

Metallica – Fade to black.


Es definitivo, mi canción de Metallica y una de las favoritas de toda mi vida. Está incluída en el disco Ride the lighting (1984), en mi humilde opinión el mejor de la banda. Fade to Black es técnicamente una balada de poco más de 6 minutos de duración y carente de coro.

Fuera de lo técnico, es una canción muy emotiva. La letra es un poema sobre frustración, invocando a una despedida prematura de este mundo. En todo momento mantiene un aire de desesperación al no saber qué hacer con la vida, más que terminarla. Es caer en un agujero donde la única salida es despedirse y dejarse abrazar por el “otro lado”. Representa la idea “no puedo más, la lucha me ha derrengado”.

Y la guitarra de Hammet es delicada al principio, dejando lo mejor para el final, que es una catarsis melódica de nota tras nota, chocando a toda velocidad ya sea con el cielo o con el infierno.

Las paredes que nos alejan de la felicidad o de momentos de realización, muchas veces son visibles... pero golpearse con ellas resulta innevitable.

Ojalá y la toquen en el concierto.



Fade to black

Life it seems will fade away
Drifting further every day
Getting lost within myself
Nothing matters, no one else

I have lost the will to live
Simply nothing more to give
There is nothing more for me
Need the end to set me free

Things not what they used to be
Missing one inside of me
Deathly lost, this can't be real
Cannot stand this hell I feel

Emptiness is filling me
To the point of agony
Growing darkness taking dawn
I was me but now he's gone

No one but me can save myself
But it's too late
Now I can't think
Think why I should even try

Yesterday seems as though
It never existed
Death greets me warm
Now I will just say goodbye

lunes, 8 de febrero de 2010

Metallica – Las novias en Guatemala tienen Metaliquitis


- Mi princesa, ya están compradas las entradas de Metallica.
- Mi lindo, esperaba tu llamada. Que buenísimo, cuánto hicieron de cola al final.
- Con el Barbas y el Chalo estuvimos casi cuatro horas parados, bajo el sol. Pero ya puedo morir tranquilo, ya tenemos nuestros tickets a Gramilla. Va a estar de a huevo, con aquellos esperamos este momento desde que tenemos 13 años.
- Perdón, mi lindo, ¿escuché que dijiste Gramilla?
- Sí mi princesita, ahí va a estar lo mero bueno.
- Pero mi lindo, yo en Gramilla no voy a ver nada y me van a estar empujando toda. Yo prefiero localidad en Gradas.
- Este... íjoles... mi amor, yo no sabía que tú querías ir también.
- ¿Cómo? ¿No compraste entrada para mí?
- Pues… no pero… acá en la cola está un primo del Chalo, le podemos pedir que nos la compre todavía.
- No, ya no quiero ni mierda.
- Mi linda, princesa, no te enojes.
- Siempre el mismo problema, nunca me incluís en tus planes, siempre me alejás de tus diversiones.
- Mi amor, pero a ti ni te gusta Metallica.
- ¿Qué sabés vos?
- A ver, decime por lo menos el nombre de una canción de ellos.
- ¿Me estás cuestionando? Cavernícola pisado.
- Bueno, mi princesa, voy a comer, no hemos ni desayunado y aquellos tienen hambre.
- Como siempre, evitás enfrentarte a los problemas. Y siempre colocás a tus amigos antes que nosotros, siempre es la misma vaina.
- Mi amor, pero, ¿qué querés que haga?
- Sabés qué, mejor andate a esa tu payasada, y ojalá esos cinco de Metallica te den el cariño que yo te he dado.
- Mi linda, son cuatro integrantes, no cinco.
- Pues vos ponete en cuatro y que te agarren como perra callejera en brama, imbécil. (Cuelga).
- Ala gran, pero si a ella ni le gusta Metallica.

Aclaración: Este es un tributo a todas las novias chapinas celosas y envidiosas, quienes le quieren arruinar a su pareja la mejor noche de metal y testosterona en sus vidas. No es mi caso, yo ya tengo permiso.

Gracias Allan y Gabriel por la idea.

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viernes, 5 de febrero de 2010

Metallica – A Cobain le gustaba Whiplash.


De lo que un semi youtube-geek se encuentra. Según el mismísimo Kirk Hammett cuenta en una entrevista algo rara, Kurt Cobain era fan de Metallica. Le gustaba el disco Ride the Lighting y también la canción Whiplash. ¡Que buenos gustos de la leyenda grungera! Abajo las palabras de Hammett.

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lunes, 1 de febrero de 2010

Metallica – Load y ¿reload?


Una tarde en 1996.

- Que huevos Metallica, ¿va?
- Esos serotes la cagaron. Puro grupito fresa, vestiditos a lo Backstreet Boys.
- Mano, ¡y se cortaron el pelo vos! ¿Qué putas es eso?
- Y esa su musiquita nueva… copiándole a los grupitos alternativos de mierda.
- Esa Until it sleeps, no solo suena como un verso-coro-verso de cualquier clon de Nirvana, hasta al director de Smells like teen spirit contrataron para el vídeo.
- Ala gran puta, decepcionante. Mejor ni hubieran sacado nada.
- Ni a Beavis y Butthead les gustó.
- Muchá, pero el disco es bueno. Yo lo tengo y hay buenas rolas. ¿Ya escucharon King nothing o Waste my hate? Son clásicas de Metallica.
- Andate a la verga vos, todo el disco está horrible. No lo he escuchado, pero me lo imagino.
- No ustedes, abran la mente, es un paso valiente del grupo.
- Entonces ¿cómo me explicás que ahora se toman fotos fumando puros? ¿Que la portada sea semen? ¿O que el Hammett se las lleve de Dalai Lama?
- La verdad, eso a mí me pela la verga. No sé por qué a ustedes no.
- No vos, esos cambiaron. Se vendieron. Ahora solo son una bandita comercial como todas.
- Si Cliff viviera… esto no hubiera sucedido.
- Puta, ¿Si Cliff qué? Pero entonces tampoco el álbum negro hubiera existido.
- ¿Vos qué sabés? A vos te gusta Load.
- Va, y saben qué es lo peor, escuché que van a sacar un disco con los lados B de Load. Imaginate esa basura. Y para terminar de joderla, van a incluir una canción que se llama The Unforgiven II.
- NO.
- ¿En serio? Se cagarán en todo.
- Sacrilegio.
- Puta ustedes, que delicados me salieron.
- Vos ni hablés, sos un judas igual que toda la mara ishta que ahora le gusta Metallica. Mejor me voy a coprar un mi café.
- Te acompañó.
- (Susurrando) Vos, fijate que mi caset de Load se lo presté a un culito y ya no me lo devolvió. Vos me lo podrías grabar.
- ¿O sea que a vos te gusta también? ¿Y por qué no me defendiste?
- Porque… la verdad, son unos vendidos esos pisados. Pero el disco no está tan malo.
- Andá y come mierda. Mejor... te voy a grabar el caset y te lo voy a meter entre el culo, serote.
- Tranquilo mano, ya ni un favor se te puede pedir. Sorry flower. Eso te pasa por escuchar ese disco pussy de mierda.

Confesión 1: Este fue un resumen de todas las discusiones que tuve ese año por Load.
Confesión 2: Yo le presté mi caset de Load a una chava, y me lo perdió.
Confesión 3: The Unforgiven II, en realidad me gusta.

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“Jay Kelly”: El tiempo pasa (por no decir “envejecemos”)

  “Jay Kelly” (2025) es un drama dirigido por Noah Baumbach y protagonizado por George Clooney y Adam Sandler. La película sigue a una estre...