sábado, 16 de mayo de 2009

La lista y la bruta punketas


Mi primer encuentro con la música punk fue a través de los rechas de los rechas: The Ramones. Entraba en la adolescencia. Su música me gustaba, pero los sentía muy caricaturescos. Luego, bandas como Motley Crue, Guns N' Roses y Megadeth, me presentaron con sus covers a Sex Pistols, The Clash y Misfits.

Era difícil escucharlos a conciencia porque encontrar su música fue casi imposible. Sabíamos acerca de Iggy Pop, pero conseguir sus discos era caro, más para una patojada que paría por conseguir los casets originales y grabadoras de doble casetera. Años más tarde, los grungeros predicaron la palabra del punk, acreditándolos como sus ídolos a seguir.

Fue hasta en el 2001 cuando ya se podían bajar canciones por internet, que ya me dediqué a conocer mejor la vieja y nueva escuela del punk, este movimiento social que terminó como una moda, la cual se recicla cada cierto tiempo. Ejemplo: los Emos.

A La lista y la bruta punketas les entró por escuchar a los maestros de los años 70s, y un poco de nu-punk como The Offspring, Green Day, Zeke y Sleater Kinney. Por cierto, la rola “I wanna be your dog”, con ese riff tan cachondo y esos vocales despreocupados, ¿no les parece fascinante?

viernes, 15 de mayo de 2009

Hoy viernes Tributo a The Police


El grupo The Police nunca me ha gustado mucho, eso sí, los prefiero antes que a su copia tercermundista Maná. Y Sting sé que es talentoso, pero su música la escucharé más atractiva cuando ponga mi propio bar con sección lounge.

El llegue es que hoy viernes, a las 8 PM en Bad Attitude (4 calle 5-10 zona 1) la banda de mi hermano estará tocando un Tributo a The Police, y hay que apoyar al músico de la familia. Además, la cerveza de barril de ahí es deliciosa. Esta banda de mi hermano, que se llama Simbiosis, ya hicieron unos conciertos tributo a Tool y a Pink Floyd, y les salieron muy bien.

Están cordialmente invitados. Nos vemos allá (si no es que la piense demasiado). Q40 la entrada.

Link de la actividad en Facebook:
http://www.facebook.com/event.php?eid=76433041193&ref=nf

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Con razón llovió tanto anoche.
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miércoles, 13 de mayo de 2009

La ficción mata carita (final)


Entramos a la habitación. No era mayor cosa, pero la cama se miraba limpia. Eva me prestó Q25 para alcanzar los Q100 que valían las 3 horas en el nido de amor. Yo desconocía que no aceptaban tarjeta de débito o crédito, y solo eso cargaba. Dejé mi celular a propósito adentro del carro para evitar ser molestado. Eva entró al baño. Mientras esperaba, no sabía qué hacer. Prendí la televisión para ver porno, pero la imagen no creí diera una buena impresión. No quiero ser muy gráfico, pero la película mostraba a dos hombres semidesnudos y a una rubia de rodillas. Apagué la caja tonta.

Me acosté en la cama y desabotoné mi camisa, me quité el cincho y el pantalón. Luego me volví a poner el pantalón y abotoné la camisa. Después me desabotoné la mitad de la camisa y bajé el zipper del pantalón. La verdad no sabía qué hacer. Solo podía imaginármela saliendo del baño en ropa interior seductora. Para mi sorpresa, salió vestida todavía. “¿Por qué no prendes la tele?”, me preguntó. “No creo que desees ver a una señorita haciendo gárgaras, y no precisamente con enjuague bucal”, respondí. No entendió el chiste, pero cuando encendí la televisión y expliqué, le saqué una gran carcajada. Me vio. Se recostó en la cama conmigo y comenzó a besarme, a acariciarme la cara, el cuello, los brazos, el pecho. Y yo que no tenía un contacto físico en tanto tiempo. Y ella que besaba como las diosas.

“¿Tienes los preservativos?”, me dijo frenando los besos. Que idiota, los había dejado en el carro. Le prometí no tardar y fui al traerlos corriendo y agarrándome el pantalón con una mano. Estos paquetes los había pasado a comprar antes de reunirme con ella. Eran unos de larga duración y otros tropicales, para los postres anticipados.

Vi mi celular y tuve la corazonada de chequearlo. Tenía 15 llamadas perdidas y un mensaje de texto. Todas las llamadas de mi ex novia, y el único texto decía “quiero hablar contigo”. Me senté en la grada afuera de la puerta del cuarto. No lo podía creer. La llamada que esperaba hace 7 meses, precisamente en ese instante la encontraba. Yo no tenía saldo, pero sabía que si entraba una llamada y yo contestaba, la plática se extendería por horas.

La luz del teléfono se encendió, su última llamada estaba entrando. Mientras decidía contestar o no, yo recordaba mi noviazgo, lo tanto que me gustaba, nuestros juegos inventados y lo infeliz que era a su lado porque vivía confundida si me quería o no. La última vez que hablamos fue para decidir si quería quedarse conmigo o dejarme. No me contestó y supuestamente, siete meses después, me llamaba para darme la respuesta. ¿Es ya muy tarde? ¿Todavía hay tiempo?

Estaba confundido. No sabía qué opción escoger y cuál desperdiciar. Abrí la puerta del cuarto, desconcentrado, para hablar con Eva. Ella me esperaba en la cama, ya sin ropa y con la mirada más penetrante que había visto en mi vida. "Vení pues", dijo con ese tono de voz enloquecedor. Lo decidí en ese instante. Tiré el celular, tiré mi ropa, tiré mi cuerpo a la cama y me tiré a esa mujer. No contaré detalles, pero puedo compartir que el menú de esa noche, sin orden específico, fueron 6 cervezas, 3 sudoraciones divinas, 2 paquetes vacíos y 2 hamburguesas, pero sin papas fritas porque las frituras dañan al corazón. Así terminó esa noche inolvidable de viernes, donde la envidia se convirtió en placer.

Ya pasaron semanas y no he hablado con mi ex. Mi amigo "el compai" hasta me compró una medalla de honor al mérito, de chicle por supuesto, pero el significado es lo que vale. Yo me siento de maravilla. Y Eva me comentó que tal vez regresaba con su novio y sería para casarse de una vez por todas. Me lo dijo anoche, en su casa, mientras nos vestíamos y fumábamos unos cigarros de su madre, quien estaba de viaje. Yo le aconsejé que lo platicaran, que no esperara siete meses para hacer su llamada. Uno no sabe lo que le espera en el camino. Y como dice Facundo Cabral, “a la mesa y a la cama, solo se llama una vez”.

lunes, 11 de mayo de 2009

La ficción mata carita (parte 3)


La plática estaba genial. La confianza mejoraba gracias a lo abierto de nuestras mentes esa noche, y todas las cervezas que tomábamos. Si yo decía blanco, ella gritaba negro con manchas amarillas. Era una mujer graciosa y se reía de mis chistes. Me contó sobre su vida sin tanto preámbulo. Encantador. Tenía 27 años, acababa de terminar con su novio con quien por poco se casan, vivía con su madre y conocía a mi amigo por trabajo.

“Nuestro compai, así le digo a tu amigo, creyó que te ibas a rajar y se animó a contarme sobre ti y a enviarme una foto tuya, por eso decidí llamarte. Me informó que llevas más de 7 meses de no tener relaciones sexuales, ¿es cierto?”, me comentó ella. Una de cal y una de arena del compai pendejo. Le respondí que era verdad y le relaté un poco sobre mi ex novia, sin caer en detalles. A raíz de la maldición de la falta de sexo, le entramos a los temas íntimos, pero ella siempre molestaba con mi tiempo de celibato forzado. “Que casualidad, yo tengo 7 meses de no besar a alguien… no te creo, yo llevo 7 meses de no ver porno…”, eran sus bromas. Me tenía contra las cuerdas.

El momento clave fue cuando bromeó “tengo 7 meses de no comer una hamburguesa”, porque se me ocurrió la propuesta que le dio el giro a la velada. Me tiré al todo o nada. El valor lo tomé seguramente de las cervezas. “Yo conozco un lugar que vende unas hamburguesas deliciosas, pero las llevan al cuarto y se sirven en la cama. ¿Quieres ir? Yo invito”, le dije.

Dejó caer su botella vacía a la mesa, la sonrisa de su rostro se borró y me lanzó una mirada cortante. Ni modo, quien no arriesga, no gana. Y parecía que en ese instante yo vivía la derrota encarnada. Preparando mis palabras de disculpas y despedida estaba, cuando ella tomó su bolsa, su chaqueta, se levantó y dijo “pero en tu carro, yo no tengo mucha gasolina”.

Mi bluff fue acertado, porque nunca he comido hamburguesa en un motel. Por suerte, uno nuevo de dueños coreanos quedaba cerca. Ofrecía 10 habitaciones. Buscamos… la Uno está ocupada… la Dos también… la Tres igual… la Cuatro en limpieza… y así llegamos a la Diez, también indispuesta. Maldito viernes día de pago de quincena, todos querían un poco de cariño y lo podían costear. Quise rezar para conseguir un lugar, y lo hice, con un poco de vergüenza. Milagrosamente, la mucama del Cuatro salió y nos hizo señas que podíamos entrar. Lo sabía, el número cuatro siempre ha sido el de mi suerte.

(Continuará).

domingo, 10 de mayo de 2009

El valz triste


Los seis primeros trastes se veían gastados. Varios golpes en el brazo y el cuerpo. Calculo tenía unos 30 años de uso. Esa guitarra era el instrumento con que el señor nos tocaba “Un valz para una madre”. Yo nunca le había puesto tanta atención.

Me impresionó el nivel de melancolía. Mi hermano, quien es músico, estaba fascinado con el sonido de la guitarra y de la voz cansada y gastada del hombre. Terminó. Le aplaudimos. Le pagamos. Yo me sequé una lágrima de cocodrilo.

“¿Y quién escogió esa canción tan triste? Agradezcan que no hice el Harakiri aquí en la mesa”, dijo mi madre colocando los dientes de un tenedor en su pecho.

“De nada mama”, le contestamos. “Feliz día de la madre”.

viernes, 8 de mayo de 2009

La ficción mata carita (parte 2)


Regresé temprano a casa con el número telefónico apuntado en una servilleta. “Se llama Eva, este es su cel, no la vayás a cagar”, me escribió mi cuate. Eran a penas las 8 de la noche. La quería llamar lo antes posible porque las ansias me estaban produciendo dolor de estómago. No estoy acostumbrado a hacer este tipo de llamadas. ¿Qué le iba a decir? ¿Cómo la iba a invitar a salir de la nada?

Mi celular sonó, era un número desconocido. Contesté, pensé me daría tiempo para pensar algo. “Hola, soy Eva”, me dijo una mujer con voz grave. No solo quedé sin aire, sentí un escalofrío como no tenía en años. “Me dieron tu número. Nuestro amigo tenía miedo que no me fueras a llamar. Estás súper recomendado niño”, confesó. ¿Qué tanto le habrá dicho aquel? ¿Por qué me dice "niño"? Mejor ni lo quise saber.

Fue muy directa desde el principio. “Estoy en un café cerca de mi trabajo, me quedé en juntar con una amiga, pero canceló. Así que si no tienes planes ahora puedes venir a acompañarme”, fue la invitación. “Dame la dirección, voy enseguida”, fue mi respuesta.

Llegué al lugar, pequeño y acogedor. No miraba a ninguna mujer sentada sola y me enfadé al darme cuenta que no le había preguntado sus características. No sabía a quien buscar y el café estaba lleno. Di unas vueltas buscando a una señorita sentada a solas. No la encontré. Mi saldo de celular había caducado. Rápido caí en la cuenta “ese hijo de la gran puta, me hizo una broma, muy a su estilo. Maldito… que cagada se dio en mí”. Me resigné, escogí una silla y le pedí al mesero una cerveza. Que estúpido fui, no era la primera vez que caía en algo así.

En esos momentos se me vino a la mente mi ex novia, quien prometió 7 meses atrás que me devolvería una llamada, esa para responderme si decidía quererme o dejarme por completo. Si estuviéramos juntos, yo no pasaría estos problemas. Traspiraba frustración. No era la manera en la que imaginaba pasar mi viernes por la noche. La cerveza llegó. Me la entregó una mujer, alta, blanca, delgada, de pelo corto y muy sonriente. “Gracias señorita”, le dije. “Que seriedad niño”, respondió una voz grave con una fuerte risa. Era ella. Era Eva. Era guapísima.

(Continuará).

miércoles, 6 de mayo de 2009

La ficción mata carita (parte 1)


Regresaba del baño. Ahí estaba en la sala de espera del restaurante, un joven flaco, moreno, vulgarmente normal, como tú o como yo. A su lado una mujercita muy muy muy guapa, con buen cuerpo, de piel blanca, cara linda con poco maquillaje y cabello negro. Es el arte de la suerte. Me senté con mi amigo. Había mucho refill de café acompañado de historias y quejas para esa tarde.

La pareja de la bella y el normal se acomodaron en la mesa frente a mí. Como de costumbre, examiné posturas, miradas y otros movimientos; mientras mi amigo iba por la mitad de la historia sin fin, o mejor dicho, el relato de la nueva tontera de su esposa.

Los enamorados me desconcentraban. El moreno acertado comenzó a besarle la frente, el párpado, la mejilla. Ella solo cerró los ojos y se entregó a la muestra de cariño. Yo no podía dejar de verlos, pero sentía como si me estuvieran espinando las costillas. Algo inusual en mí.

Luego él la tomó de la mano e inició un recorrido labial por sus dedos, a lo que ella respondió igual. Me dio un poco de calor, un poco de dolor de pecho, un poco de envidia. El momento de la explosión fue cuando ella, sin previo aviso, introdujo el anular de él en su boca.

“Ala gran puta, cambiemos de lugar mano”, le dije perturbado a mi amigo. Él se asustó y volteó a ver, percatándose del espectáculo. “Compai, ¿desde cuándo a vos, mi voyerista estrella, te molesta que una pareja se demuestre amor en lugares públicos?”, me cuestionó.

Le respondí que no sabía, que no era la primera vez en el año que me sucedía. “Compai, lo que vos necesitás con urgencia es una buena revolcada, a mí me pasaba lo mismo antes de casarme”, comentó sacando su teléfono celular. Añadió “si tenés suerte, ahora me responden un mensaje de texto y vos tendrás que hacer el resto”. Envió las palabras “vos venenosa, saldrías con un mi compa soltero y ganoso”. En menos de 15 segundos recibió la respuesta “va, kien S y komo S”.

Repentinamente, me molestó el estómago y me dieron ganas de ir al baño de nuevo. ¿Era cierto todo eso? “Bueno, mi amigo David el soltero más aburrido que conozco, haceme el cupido más orgulloso de Guatemala. Ella no es prostituta, no te asustés, pero digamos que es una amiga muy juguetona. Este es su número, llamala tranquilo cuando regresés a tu casa, ella va a estar esperando tu llamada", me aconsejó.

(Continuará).

lunes, 4 de mayo de 2009

La Chica Hooters 2009



¿Qué hace un supuesto “feminista” en un concurso de “belleza” en Hooters? La respuesta es: mitad trabajo, mitad diversión con amigos. Creo que a veces es sano sacudir la testosterona y quitarle la correa al instinto.

Quiero compartir estas fotos con todos y todas. Los hombres que disfruten un poco de belleza física. Las mujeres que tomen en cuenta los trajes para proponérselos con sus hombrecitos en otra ocasión. Porque es bueno proponer, pero para un hombre es mucho mejor que se lo propongan. Como que se siente más juguetón y nasty.

El viernes 24 de abril se celebró el Hooters 2009 Bikini Contest, para elegir a la Chica Hooters de este año. La ganadora y quien más me gustó fue Sonia (enfermera en las fotos) y el segundo lugar fue para Vivian, la favorita del público. Ahí van.


Pie de foto: Vivian, quien practicamente enloqueció al público con su traje de mujer policía. Válgame dios.


Pie de foto: Susan, mi favorita y la ganadora del evento. Felicitaciones.














Pie de foto: Acá con Adda, para mí la más bonita de las meseras. Aunque no nos atendió, fue muy gentil conmigo al tomarse una foto. Me recuerda a Michelle Branch. Gracias a Klavaza por tomarme esta foto.

domingo, 3 de mayo de 2009

Cómo romper con tu novia en 64 sencillos pasos


Un vídeo animado muy gracioso y tan cierto. Yo voy exactamente antes de la fase 3 y espero no comenzarla. Gracias a Giovanni por mostrármelo.

viernes, 1 de mayo de 2009

En el día del trabajo, no voy a hacer ni mierda


Hoy 1 de mayo, día en que se celebra el día del trabajo, haré todo lo contrario. No trabajaré, no saldré de mi casa, no me bañaré. Dormiré hasta medio día. Veré en dvd la película Che, el argentino, me llega Benicio. Escucharé de principio a fin un disco, cualquiera. Creo será el OK Computer de Radiohead o el acústico de Alice in Chains. Son meses ya de tenerlos empolvados.

Seguro me darán ganas de llamarla, de platicarle y preguntarle qué está haciendo. Pero me arrepentiré por miedo a que me pida que la vaya a ver, porque hoy no tendré ganas de nada. También desearé llamar a este amigo con quien no hemos hablado en meses, porque ya no tenemos nada en común para conversar. Cambiaré de idea al marcar su número, porque seguro me invitará a salir a algún lugar, pero casualmente hoy no estaré disponible para nadie.

Bloguearé un poco, porque hay algunos comentaristas nuevos que me dan mucha curiosidad y los quiero conocer. Haré un nuevo playlist para el mes de mayo, será La Lista y La Bruta Punketas, puro punk clásico y neo. Por último, analizaré si voy a ver el partido del Real Madrid contra el Barcelona. Tengo años de no disfrutar un clásico, porque para un pacifista no es agradable desear quebrarle una botella de cerveza en la cara a un simpatizante merengue.

Esos son mis planes, veremos como Dios se encarga de desbaratarlos esta vez.

“Jay Kelly”: El tiempo pasa (por no decir “envejecemos”)

  “Jay Kelly” (2025) es un drama dirigido por Noah Baumbach y protagonizado por George Clooney y Adam Sandler. La película sigue a una estre...